martes, 18 de agosto de 2015

Un tiempo con Dios

Orando con sinceridad en todo tiempo


A veces pareciera que no tenemos claro el concepto de oración puesto que usamos constantemente una ya estructurada y repetitiva oración, a veces llenas de palabras que realmente no sentimos en nuestro corazón pero que repetimos creyendo que ello nos conllevará a conseguir de una forma más rápido el favor de Dios.
Otros han hecho de la oración nada más un medio para pedir y se olvidan de lo importante que es agradecer por lo que ya se tiene, a veces usamos la oración solo a través de la necesidad y mientras no tengamos una necesidad urgente no nos disponemos a orar.
Si cada uno de nosotros entendiera lo importante que es la oración y que ésta no solo se usa para pedir sino para comunicarnos con Dios y agradecer lo bueno que siempre es, podríamos hacer de ella un instrumento que nos ayudaría mucho en la vida cristiana, pero lastimosamente además de no saber orar, también la usamos mal.
Jesús aconsejó a sus discípulos diciéndoles: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.” Mateo 6:7 Reina-Valera 1960 (RVR1960).
Las palabrerías o las repeticiones no harán que Dios nos escuche o nos conteste más rápido, y es que Dios no solo escucha sino que en su omnisciencia también conoce las intenciones de nuestro corazón sobre lo que pedimos y la disposición y fe con que lo hacemos. Puedes repetir mil veces que tienes fe en Él, pero si realmente dentro de ti no hay fe, Dios lo conoce; puedes repetir muchas veces que confías en él, pero Dios que conoce nuestro interior puede ver si es cierto o no.
El mejor momento para orar es en cualquier momento, no solo cuando estamos pasando por situaciones difíciles, sino también cuando todo va bien. La mejor forma de orar es siendo sincero, provocando que las palabras que de nuestra boca salgan, sean las que dentro de nosotros realmente sentimos. Las mejores palabras que podemos ocupar no son aquellas de las cuales no sabemos el significado, sino aquellas que describen con total humildad y sinceridad lo que en ese momento estamos sintiendo.
Orar es hablar con Dios y al hablar con Él solo cuenta la sinceridad porque por más que quisiéramos ganar su favor a base de palabras bellas que realmente no creemos o no sentimos no lo lograremos, la única forma de llamar la atención de Dios y recibir una respuesta es siendo humildes, sinceros y teniendo verdadera fe en nuestro corazón que al hablar con Él, Él nos está escuchando y nos ha de responder.
Orar es agradecer a Dios por todo lo bueno que ha sido y por todo lo que nos ha dado que en suma es mucho, no veamos solo lo malo que estamos enfrentando, sino que veamos lo bueno que por mucho tiempo hemos tenido y que en muchas ocasiones no hemos valorado.
Hablemos con Dios no solo en los momentos de necesidad, sino en todo tiempo, que mantengamos viva y fluida la comunicación con Dios, que nuestra vida este confiada en Él, que nuestra mente no se deje influenciar por lo que nuestros ojos humanos ven, que a través de la fe y la oración podamos hacer que nuestros ojos vean lo que nuestra fe en Dios puede hacer.
Dejemos de usar vanas repeticiones, hagamos a un lado la mucha palabrería y en su lugar seamos sinceros y humildes con Dios, dispongamos todo nuestro ser y que de nuestra boca solo salgan palabras sinceras y llenas de fe que muevan el favor de Dioshacia nosotros.

¡Oremos en todo tiempo con humildad y sencillez!

“Oren en el Espíritu en todo momento y en toda ocasión. Manténganse alerta y sean persistentes en sus oraciones por todos los creyentes en todas partes.”
Efesios 6:18

lunes, 27 de julio de 2015

MÁS QUE FAMILIA


También nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás.
Romanos 12:5
Si las experiencias similares crean amistades, ¿No debería estar la iglesia desbordante de ellas? ¿Con quién tendrías más en común que con tus hermanos creyentes? Asombrados por el mismo pesebre, motivados por la misma biblia, salvados por la misma cruz, y destinados a un mismo hogar.
¿No te resuenan las palabras del salmista? “Soy amigo de todos los que te honran, de todos los que observan tus preceptos” (Salmo 119:63).

La iglesia. Más que familia, somos amigos. Más que amigos, somos familia. La familia de los amigos de Dios.

viernes, 24 de julio de 2015

RAZONES PARA ALEGRARSE


Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!
Filipenses 4:4 

“¿Cómo estás?, nos pregunta alguien. Y nosotros, que hemos resucitado de la muerte, decimos: “Bueno, la verdad es que las cosas podrían ir mejor”. O “No encontré estacionamiento”. O “mis padres no me dejan mudarme”. O “La gente no me deja tranquilo y así no puedo terminar mi sermón sobre el egoísmo”.
¿Estás muy enfocado en lo que no tienes que no ves lo que tienes?
Tienes un pasaje al cielo que ningún ladrón puede robar, un hogar eterno que no puede romper ningún divorcio.
Todos tus pecados han sido arrojados al mar.
Todos tus errores están clavados en la cruz.
Fuiste comprado con sangre y hecho en el cielo.
Un hijo de Dios con Salvación eterna.

Entonces, sé agradecido y alégrate, pues  ¿acaso no es cierto que lo que no tienes es mucho menos que lo que tienes?

jueves, 4 de junio de 2015

EL VIVE EN TI

Con este fin trabajo y lucho fortalecido por el poder de Cristo que obra en mí.
Colosense 1:29

Dios estuvo con Adán y Eva, y caminó con ellos al aire del día. Dios estuvo con Abraham, e incluso llamó amigo al patriarca.
Dios estuvo con Moisés y los hijos de Israel. Los padres señalaban a sus hijos el fuego en la noche y la nube en el día. Ellos podían asegurar: Dios está con nosotros. Entre los querubines del arca, en la gloria del templo, Dios estaba con su pueblo. Estaba con los apóstoles. Pedro pudo tocar la barba de Dios.
Juan vio dormir a Dios. Multitudes oyeron su voz.
¡Dios estaba con ellos!
Él está en ti. Tú eres la María de los tiempos modernos. Incluso más. Él fue un feto dentro de ella, pero es un poder en ti.
Él hará lo que tú no puedes. Imagínate depositar en tu cuenta bancaria un millón de dólares. Para cualquier observador parecerás el mismo, excepto por la sonrisa bobalicona, pero. ¿Serás el mismo?

¡Absolutamente no! Con Dios en ti, ¡ahora tienes un millón de recursos que antes no tenías! ¿No puedes de preocuparte? Cristo puede. Y Él vive dentro de ti. ¿No puedes perdonar el tirón, olvidarte del pasado, o abandonar tus malos hábitos? ¡Cristo puede! Y Él vive dentro de ti.

viernes, 15 de mayo de 2015

El Amor es asunto de hombres

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.
2 Timoteo 1:7

  Cuando se promociona una película como historia de amor, suponemos que es principalmente para una audiencia femenina. Si el argumento no tiene peleas, sangre o explosiones, los hombres la evitan con gusto. Sin embargo, el verdadero amor no es sólo cosa de mujeres. Forma parte de la esencia de la virilidad, y transforma a los hombres en seres fuertes y valientes.
  El amor hace que un esposo deje de lado las cosas infantiles y enfrente las responsabilidades para guiar a su familia. Lo lleva a defender a su esposa, a proveer para sus hijos e incluso a dar su vida por ellos si corren peligro. El amor motiva a un hombre a confrontar la injusticia y adoptar posturas apasionadas por lo que cree, como cruzar un océano para pelear por su país.

 
Jesús fue el hombre con más amor en la tierra y sigue siendo el ejemplo perfecto de virilidad. Con pasión confrontó la maldad, echó fuera demonios y reprendió a los hipócritas religiosos. Por amor sirvió con abnegación, rescató a los desconsolados y murió voluntariamente por los pecados del mundo. Los hombres verdaderos adoptan este amor como la fuerza motivadora para hacer con valentía lo que los muchachos apenas se atreven a soñar.

lunes, 4 de mayo de 2015

Amor para el insignificante

"Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber, fui forastero y me dieron alojamiento."
Mateo 25.35

¿Cuál es el distintivo del salvo? ¿Su disposición a viajar a tierras extranjeras? ¿Su habilidad ara reunir un gran audiencia y predicar? ¿Sus hábiles plumas y volúmenes llenos de esperanza? ¿Sus grandes milagros? No.

El distintivo del salvo es su amor por lo insignificante.

Los colocados a la derecha de Dios serán quienes dieron comida al hambriento, bebida al sediento, calor al solitario, vestido al desnudo, consuelo al enfermo y amistad al prisionero.

¿Has observado cuán simples son las obras? Jesús no dice: "Estuve enfermo y me sanaste... Estuve preso y me liberaste... Estuve solo y me construirte una casa". No dice: "Estuve sediento y me diste consejo espiritual."

Sin fanfarria. Sin alboroto. Sin exhibición ante la prensa. Solo gente buena haciendo cosas buenas.

Porque cuando hacemos cosas buenas a otros, le hacemos cosas buenas a Dios.

lunes, 20 de abril de 2015

EL AMOR ACEPTA TODAS LAS COSAS

“El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.
1 Corintios 13:7-7

¿No sería genial que el amor fuera como una línea de una cafetería? ¿Cómo sería poder mirar a la persona con la que vives y elegir lo que quieres y pasar lo que no quieres? ¿Qué pasaría si los padres pudieran hacer eso con sus hijos? “Me sirvo un plato de buenas notas y de sonrisas tiernas, y dejo las crisis de identidad de la adolescencia, y los gastos de la universidad”.

¿Cómo sería si los chicos pudieran hacer lo mismo con los padres? “Por favor, sírvame una ración de permisos y libertad, pero nada de reglas o toques de queda. Gracias”.

¿Y entre esposa y esposo? “Que tal un plato de buena salud y buen humor. Pero los cambios de empleo, los suegros y lavar la ropa no forma parte de mi dieta”.


¿No sería también genial que el amor fuera como una cafetería autoservicio? Sería más fácil y más agradable. Sería menos doloroso y más tranquilo. Pero ¿Sabes una cosa? No sería amor. El amor no acepta solo unas cuantas cosas. El amor es una disposición a aceptar todas las cosas.

jueves, 16 de abril de 2015

APLAUDE FUERTE Y A MENUDO

“Cántenle, entónenle salmo; hablen de todas sus maravillas”.
Salmo 105:2

Dios jamás ha quitado sus ojos de ti. Ni siquiera por un milisegundo. Él siempre está cerca. Vive para escuchar el latido de tu corazón.

Adora escuchar tus oraciones. Moriría por tus pecados antes que dejarte morir en pecado, y así lo ha hecho.

¿Qué puedes hacer tú con semejante Salvador?

¿No le cantarás? ¿No declararás, confesarás, y proclamarás su nombre? ¿No doblarás la rodilla, inclinarás la cabeza, trabajarás con tus manos, darás de comer al pobre, y le ofrecerás tus dones adorándole? Claro que lo harás.

Adora a Dios. Apláudele con fuerza y a menudo. Por tu bien, tú lo necesitas.

Y porque Él lo merece.

lunes, 13 de abril de 2015

DIOS NUNCA SE RINDE

“Justo es el Señor, y ama la justicia; por eso los íntegros contemplarán su rostro”.
Salmo 11:7

Dios no se rindió. Él nunca se rinde.
Cuando a José lo echaron en una cisterna sus propios hermanos, Dios no se rindió.
Cuando Moisés dijo: “Heme aquí, envía a Aarón”, Dios no se rindió.
Cuando los Israelitas ya liberados añoraron la  esclavitud en Egipto en vez de la leche y la miel, Dios no se rindió.
Cuando Pedro lo adoró en la cena y después lo maldijo junto a la hoguera, no se rindió.
Y cuando unas manos humanas aseguraron las manos divinas a una cruz sirviéndose de grandes clavos, no fueron los soldados quienes sostuvieron en su sitio las manos de Jesucristo. Fue Dios quien las sostuvo.

“Dios estaría dispuesto a renunciar a su único hijo antes que a renunciar a ti”.

miércoles, 8 de abril de 2015

UN PASO A LA VEZ

“Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero”.
Salmo 119.105

Arthur Hays Sulzberger fue editor del New York Times durante la segunda guerra mundial. Debido al conflicto mundial le era casi imposible dormir. No podía apartar las preocupaciones de su mente hasta que adoptó como su lema las palabras: “Un paso me basta”, tomadas del himno “Guíame, luz bondadosa” (Lead, Kindly Light).
Divina luz, guarda mi pie;
No pido que me dejes ver
El escenario distante;
Un paso me basta.

Dios no te va a dejar ver el escenario distante. Así que puedes dejar de buscarlo. El Señor nos promete una lámpara a nuestros pies, no una bola de cristal para mirar el futuro. No tenemos que saber lo que ocurrirá mañana.

miércoles, 18 de marzo de 2015

NECESITAMOS UN SALVADOR

“También Cristo fue ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan”.
Hebreos 9:28 


Tú lector, no puedes perdonarme por mis pecados. Ni puedo tampoco yo perdonarte por los tuyos. Dos niños en un charco de lodo no pueden limpiarse uno a otro. Necesitan a alguien limpio. Alguien sin mancha. También nosotros lo necesitamos.

Por eso necesitamos un Salvador.

Nuestro intento por llegar al cielo basándonos en nuestra propia bondad es como intentar llegar a la luna trepando por sus rayos de luz. Linda idea,  sí. Pero, ¿qué pasa si la ponemos en práctica?

Escucha. Deja ya de tratar de aplacar tu culpa. No lo lograrás. No hay forma de hacerlo. Ni una botella  de whisky, ni la asistencia perfecta a la iglesia lo lograrán. Lo siento. No me importa cuán malo seas. No puedes ser tan malo como para olvidarlo. Y no me importa tampoco cuán bueno seas. Porque no puedes ser tan bueno como para vencer tu culpa.


Necesitas un Salvador.