domingo, 25 de enero de 2015

Dirigido a casa

"Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor."
Efesios 1.4



         Busca a Carinette entre todos los rostros de aquel orfanato de Haití. La niña clon la nariz larga y cabello enredado que tiene un puñado de fotos. Las fotografías muestran imágenes de su futura familia. Ella ha sido adoptada.

         Sus padres le llevaron esas fotos, un oso de peluche, golosinas y galletas. Carinette compartió los manjares y solicitó al director que le guardara su oso, pero siempre lleva consigo las fotografías. Así recuerda su futuro hogar. En un mes, a mas tardar dos, estará allí. Ella sabe que el día llegará. Cualquiera de estos días su padre entrará por esa puerta. Él prometió que volvería por ella. Vino la primera vez para reclamarla y volverá para llevarla a su nuevo hogar. Hasta ese momento vivirá con su corazón orientado al hogar.

          ¿No debiéramos todos vivir asó? Nuestro Padre también vino a visitarnos. ¿Acaso no hemos sido reclamados por él? ¿Adoptados también? Dios te buscó. Antes de que supieras qué necesitabas ser adoptado(a), Él ya había llenado los documentos y decorado tu habitación.

lunes, 19 de enero de 2015

NUESTRO CRISTO COMPASIVO

“-Padre- dijo Jesús-, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Mientras tanto, echaban suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús.”
Lucas 23.34

¿Te has preguntado alguna vez como fue que Jesús pudo mantenerse sin tomar represalias contra la multitud que lo mató? ¿Te has preguntado alguna vez como hizo para no perder los estribos? Aquí está la respuesta. Es la segunda parte de su declaración: “Porque no saben lo que hacen”. Es como si Jesús considerara a esa multitud sedienta de sangre y hambrienta de muerte, como si fueran víctimas y no como asesinos. Es como si en sus rostros Él viera confusión en vez de odio. Como si Él los considerara no como una turba militante, sino tal como Él los llamó: como “ovejas sin pastor”.

“Ellos no saben lo que hacen”


Y cuando tú piensas sobre esto te das cuenta de que ellos no pensaron. No tenían ni la más leve idea de lo que estaban haciendo. Era una turba enloquecida, fuera de control, furiosa con algo que no podía ver, así que llevó las cosas demasiado lejos,  toda la gente. Pero ellos no sabían lo que estaban haciendo.

viernes, 16 de enero de 2015

Necesitamos un Dios grande

"En otra ocasión, Dios habló con Moisés y le dijo: "Yo soy el Señor..."
Éxodo 6.2

Los israelitas consideraban el nombre de Jehová demasiado santo para ser pronunciado por labios humanos. Cuando necesitaban decirlo , sustituían la palabra por Adonai, que significa Señor. Si era necesario escribir el nombre, los escribas se bañaban antes de escribirlo, y luego destruían la pluma.

Dios nunca dio una definición de la palabra Jehová,
y Moisés nunca la pidió. Muchos eruditos quisieran que lo hubiera hecho, porque el estudio del nombre ha ha suscitado algunas discusiones saludables.

El nombre YO SOY suena muy parecido al verbo hebreo ser, havah. Es muy probable que se trate de una combinación de la forma del tiempo presente (Yo soy) y el tiempo causativo (Yo hago ser). Jehová entonces, pareciese significar "YO SOY" y "Yo causo". Dios es "El que es" y "El que causa".

jueves, 15 de enero de 2015

Momentos milagrosos

"Toda la plenitud de la divinidad habita en forma corporal en Cisto."
Colosenses 2.9

Jesús no era un dios parecido al hombre, ni un hombre parecido a Dios. Era Dios hombre.

Un carpintero le sirvió de partero.
Un joven común y corriente lo bañó.
El hacedor del mundo con un ombligo.
Al autor de la Torá le enseñaron la Torá.

Humano celestial. Y porque lo fue, nos quedamos rascándonos la cabeza, medio pasmados, preguntándonos: ¿Qué hay de malo en este cuadro
? Momentos como estos:

Un lisiado patrocina la danza del pueblo.
La marienda de un niño satisface cinco mil estómagos.
Además, una tumba, vigilada por soldados, sellada con una roca, y sin embargo, un hombre que lleva tres días muertos la abandona.

¿Qué hacemos con tales momentos?

¿Qué hacemos con tal persona? Aplaudimos a la gente por hacer cosas buenas. Adoramos a Dios por hacer cosas grandes. Pero, ¿qué cuando un hombre hace cosas de Dios?

Una cosa es segura: no podemos hacer caso omiso de ese hombre.

miércoles, 7 de enero de 2015

El trabajo honra a Dios

Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría."
Eclesiastés 9.10


El almanaque del cielo tiene siete domingos por semana. Dios santifica cada día. ÉL realiza su santa labor a toda hora y en todo lugar. Él hace extraordinario lo común al convertir en santuarios los fregaderos, en conventos los cafés, y en aventuras es
pirituales las jornadas laborales de ocho horas.

¿Jornadas laborales? Sí, jornadas laborales. Él ordenó el trabajo suyo como algo bueno. Antes de dar a Adán una esposa o un hijo, aun antes de cubrir su desnudez, Dios le dio un trabajo.

"Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase" (Génesis 2.15). La inocencia, no la indolencia, caracterizó a la primera familia.

Dios ve el trabajo conforme a su propio mandamiento inscrito en las tablas de la ley: "Seis días trabajarás, mas en el séptimo día descansarás" (Éxodo 34.21). De ese versículo, nos gusta la segunda parte. Pero el énfasis en el día de descanso puede hacernos ignorar al mandamiento de trabajar: "Seis días trabajarás". No importa si tú trabajas en tu hogar o en el mercado, tu trabajo es importante para Dios.

domingo, 4 de enero de 2015

El autor de la vida

"El muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre"
Lucas 7.15

Las plañideras (mujeres cuyo oficio es llorar) fúnebres no hicieron que se detuviera. Ni tampoco la gran muchedumbre, ni el cuerpo del muerto sobre la camilla.

Fue la mujer: la expresión de su rostro y la rojez de sus ojos. Él se dio cuenta de inmediato de lo que sucedía. Ese que llevaban hacia las afueras era su hijo, su único hijo. Si alguien conoce el dolor que acarrea la
pérdida de un hijo único, es Dios mismo.

Por tanto hizo lo que hizo: entró en acción. "No llores", le dijo a la madre. "¡Levántate!, le dijo al hijo. El muerto habló, el diablo huyó y la gente recordó esta verdad: Para aquellos que conocen al autor de la vida, la muerte no es más que el truco del hombre muerto en el simulacro de Satanás.

jueves, 1 de enero de 2015

El Señor está conmigo

"Aunque ande en valles de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo."
Salmo 23.4


"Tú estará conmigo". Sí Señor. Tú estás en los cielos. Sí, tú gobiernas el universo. Sí, te sientas sobre las estrellas y haces tu hogar en o profundo. Pero sí, sí, sí tú estarás conmigo.

El Señor está conmigo. El Creador está conmigo. Jehová está conmigo.

Moisés lo proclamó: "¿Qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?" (Deuteronomio 4.7).

Pablo lo anunció:: "No está lejos de cae uno de nosotros (Hechos 17.27).

Y David lo descubrió: "Tú estás conmigo".

En algún lugar en la pradera, en el desierto o en el palacio, David descubrió que Dios hablaba en serio cuando dijo:

"No te dejaré" (Génesis 28.25)