domingo, 31 de agosto de 2014

La reacción fundamental


El Señor no… [quiere] que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
(2 Pedro 3:9)

El asombro es una reacción apropiada y, en realidad, inevitable ante las palabras y las enseñanzas de Jesús. Pero nuestra reacción ante ellas no debe terminar con el asombro o ni siquiera con la seria consideración. La reacción fundamental a la enseñanza de Jesús es creer y obedecer. Él no presentó las verdades simplemente para nuestro asombro e información. Enseñó lo que enseñó para nuestra salvación.

Muchos reaccionaron ante la enseñanza de Jesús sencillamente considerando sus palabras y sus obras, pero no aceptándolas. ¿Cuál es la reacción fundamental de usted?

lunes, 25 de agosto de 2014


“Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud” 
                                                                                                         (Colosenses 1:19)

¿Sabe usted por qué suceden todas las cosas? Es para traer gloria a Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo. De hecho, la Palabra de Dios nos dice que Jesucristo debe tener preeminencia en toda la historia. El todo de la historia culmina exclusivamente en eso. ¿Sabe la razón por qué el mundo fue creado? ¡Jesús! ¿Sabe por qué ministra el Espíritu Santo? ¡Jesús! ¿Sabe para qué habrá un día de juicio final? Para que “toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:11). Hitler y Hemingway lo confesarán. Buda y Mahoma lo confesarán. Ningún ser humano puede cambiar ese certísimo futuro: toda la creación reconocerá que Jesús es el Señor.
ACTÚE
La próxima vez que alguien le pegunte por qué suceden ciertas cosas, dígales: “¡Para la gloria de Dios!”


jueves, 21 de agosto de 2014

El valle de los procesos es el camino a la cima


Dios antes de llevarte a un destino te anticipa su plan, como lo hizo con Abraham, Elías, Jesús y muchos más; sin embargo debemos de entender que antes de que se cumpla ese propósito vendrán tormentas, tempestades y situaciones difíciles las cuales intentaran frenar aquello que ya Dios estableció desde hace siglos.

Esto es lo que a muchos cristianos nos sucede en el momento de la adversidad; nos olvidamos de lo que Dios ha dicho que hará y lo peor es que queremos llegar a la cima sin antes atravesar el valle de los procesos.

Nunca Dios te va a entregar algo por lo cual no luchaste, nunca Dios te va a confiar algo lo cual no estás apto para llevar adelante, nunca Dios va a darte algo si no estás preparado para recibirlo.

Hay bendiciones por las cuales debes luchar y pelear tal y cual como lo hizo Jacob y Daniel que se enfrentaron en una batalla campal contra el enemigo y hasta que no obtuvieron la victoria no cesaron de pelear; a lo mejor tu a causa de los conflictos que estas atravesando estas a punto de bajar los brazos o quizás ya te habías tirado al suelo; pero en este momento te digo no es tiempo de decaer , no es tiempo de desfallecer , no es tiempo de que mires atrás ; es tiempo de que entiendas que la palabra es verdadera y por eso el conflicto es grande ; pero más aún, es tiempo de que comprendas que Dios pelea por ti y así como envió ángeles a luchar a favor de la bendición que el tenia para Daniel el hará lo que tenga que hacer si tú te paras firme en su propósito y no te das por vencido en el tiempo del proceso.

Tal vez se han despertado conflictos en distintas aéreas de tu vida, pero no te preocupes, si las cosas se han puesto difíciles, si los problemas parecen aumentar, eso quiere decir que estas camino al cumplimiento de lo que Dios ha dicho, por eso no te puedes dar por vencido y mucho menos renunciar a tu llamado.

domingo, 17 de agosto de 2014

Obedecer a su Palabra



“Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien” (Jeremías 7:23).

Permítanos compartir con usted uno de los mejores concejos. Es lo que María, la madre del Señor Jesús, dijo en las bodas, en Caná, cuando se terminó el vino durante la festividad matrimonial. Ella haciendo referencia al Señor Jesús dijo a los que servían: “Haced todo lo que os dijere” (Juan 2:5b). ¡Oh, si pudiésemos vivir a ese nivel de obediencia! 

Jesús tocó el agua de las tinajas con sus divinos y omnipotentes dedos, ¡y el agua se convirtió en vino! La Biblia nos dice q
ue la gente no lo entendió, “aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua” (Juan 2:9b).

Actúa

¿Quiere tener conocimiento íntimo de Dios? Amigo, usted nunca conocerá íntimamente a Dios por estudiar la Biblia. Conocerá íntimamente a Dios cuando obedezca su Palabra.

sábado, 16 de agosto de 2014

El verdadero valor de una persona

"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira."
Romanos 5.8-9

Cristo crucificado debiera llegar a ser el tema de nuestros pensamientos, debiera despertar las más profundas emociones de nuestra alma. Los verdaderos seguidores de Cristo apreciarán la gran salvación que él logró para ellos; y dondequiera que él los guíe, ellos lo seguirán. Considerarán un privilegio llevar cualquier carga que Cristo pueda colocar sobre ellos. Es sólo por medio de la cruz como podemos estimar el valor del alma humana. Es tan grande el valor de los hombres por quienes Cristo murió que el Padre está satisfecho con el precio infinito que él paga por la salvación del hombre al entregar a su propio Hijo para morir por su redención. ¡Qué sabiduría, qué misericordia y qué amor en su plenitud se manifiestan aquí! El valor del hombre se comprende sólo al ir al Calvario. En el misterio de la cruz de Cristo podemos estimar el valor del hombre.
¡Qué obra responsable la de unirse con el Redentor del mundo en la salvación de los hombres! Esta tarea requiere abnegación, sacrificio y benevolencia, perseverancia, valentía y fe... Se necesita una fe que persiste y prevalece.
La abnegación y la cruz se encuentran directamente en el camino de cada seguidor de Cristo. La cruz es lo que se opone a los afectos naturales y a la voluntad. Si el corazón no está completamente dedicado a Dios, si la voluntad y los afectos y los pensamientos no se someten a la voluntad de Dios, se fracasará en cumplir los principios de la verdadera religión y en ejemplificar en la vida la vida de Cristo..
Los seguidores de Cristo debieran valorar las almas como él las valoró. Debieran centrar sus intereses en la obra de su amado Redentor, y debieran trabajar por salvar lo que él ha comprado con su sangre, con tan alto sacrificio. ¿Qué es el dinero, las casas y las tierras en comparación con una sola alma?
Cristo hizo un pleno y completo sacrificio, un sacrificio suficiente para salvar a cada hijo e hija de Adán que muestre arrepentimiento ante Dios por haber transgredido su ley, y manifieste fe en nuestro Señor Jesucristo. Pero, a pesar de que el sacrificio fue amplio, muy pocos llevan una vida de obediencia para alcanzar esta gran salvación. Pocos están dispuestos a imitar sus admirables privaciones, soportar sus sufrimientos y persecuciones, y compartir su agotador trabajo para traer a otros a la luz. Muy pocos siguen su ejemplo en ferviente y frecuente oración a Dios pidiendo fuerzas para soportar las pruebas de esta vida y cumplir sus deberes diarios. Cristo es el Capitán de nuestra salvación, y por sus propios sufrimientos y sacrificio ha dado ejemplo a todos sus seguidores de que la vigilancia y la oración y el esfuerzo perseverante, son necesarios de parte de ellos, para representar correctamente el amor que moraba en su pecho por la raza humana caída.


miércoles, 13 de agosto de 2014

Micro-administracion

“Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en Él” 

Salmos 118:24

¿Alguna vez ha escuchado a alguien decir: “El tiene más tiempo que yo.”? Bueno, eso no es verdad. Nadie tiene más tiempo. Hay sólo 86.400 segundos en un día. Nadie tiene más tiempo que ese. Ni aun ese hombre en Suiza con un reloj que cuesta $7 millones de dólares, de acuerdo a un artículo, posee ni un segundo más de lo que usted tiene. 

Usted tiene un día que Dios lo hizo. Es un regalo de Dios. Por eso se le llama “presente”. Cada mañana Sus misericordias son nuevas. Cada día Dios le da suficiente tiempo para aprender, suficiente tiempo para trabajar, suficiente tiempo para reír, suficiente tiempo para amar. Él le da suficiente tiempo para hacer, con total gracia, todas las cosas que Él quiere que usted haga. Es un regalo. ¿Qué clase de administrador de ese regalo es usted, hoy?

Actúe...

¿Alguna vez ha sido “micro-administrado”? Ese es un término negativo casi para todos en el mundo de los negocios, pero hoy le desafiamos a que se “micro-administre” usted mismo por un mes, pero en una sola área. En el área de evangelización. Cada día fíjese una meta para el número de minutos que va a pasar en oración por sus amigos no salvos; cuánto tiempo va a pasar testificando a otros de Cristo, o cuánto tiempo invertirá ministrando a otros que necesitan del amor de Dios. Todas estas cosas son parte de su testimonio. Cuando se termine el mes, analice cómo le fue.

lunes, 11 de agosto de 2014

Hoy… Echaré Mi Carga Sobre Él y Él Me Sostendrá

Echa sobre el Señor tu carga y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo. Salmos 55:22.


¿La carga es pesada? Échala sobre el Omnipotente. Ahora es tu carga, y te oprime; mas cuando la lleva el Señor, no pesa.
Si todavía debes llevarla, «Él te sustentará». La carga es tuya y no lo es. De tal modo serás sostenido que para ti será una bendición.
Llama al Señor en tu auxilio y podrás mantenerte en pie bajo su peso; de lo contrario, te abrumaría. Nuestro mayor temor es que la prueba nos desvíe del camino del deber; mas esto nunca lo permitirá el Señor. Si somos sinceros con Dios, jamás permitirá que nuestra aflicción nos separe de nuestro recto camino. En Jesús nos acepta como justos y en Jesús nos guardará. 
¿Y en el momento presente? ¿Piensas ir solo al encuentro de las pruebas de este día? ¿Quieres que sean tus hombros llagados de nuevo con la carga opresora? No seas tan insensato. Cuéntale al Señor todas tus penas y deposítalas en Él. No arrojes tu carga para volverla a tomar: échala sobre el Señor, y déjala allí. Así podrás caminar con holgura cantando las alabanzas de Aquél que te sostiene en tus penas.


Hoy decido soltar la carga que llevo en las manos de quien me cuida.
Señor, gracias por sostenerme y fortalecerme. Te alabo por tus bondades que permanecen alrededor de mi. Amén.
Charles Spurgeon.
Libro de Cheques Del Banco De La Fe.