Dios antes de llevarte a un destino te
anticipa su plan, como lo hizo con Abraham, Elías, Jesús y muchos más; sin
embargo debemos de entender que antes de que se cumpla ese propósito vendrán
tormentas, tempestades y situaciones difíciles las cuales intentaran frenar
aquello que ya Dios estableció desde hace siglos.
Esto es lo que a muchos cristianos nos sucede en el momento de la adversidad;
nos olvidamos de lo que Dios ha dicho que hará y lo peor es que queremos llegar
a la cima sin antes atravesar el valle de los procesos.
Nunca Dios te
va a entregar algo por lo cual no luchaste, nunca Dios te va a confiar algo lo
cual no estás apto para llevar adelante, nunca Dios va a darte algo si no estás
preparado para recibirlo.
Hay
bendiciones por las cuales debes luchar y pelear tal y cual como lo hizo Jacob
y Daniel que se enfrentaron en una batalla campal contra el enemigo y hasta que
no obtuvieron la victoria no cesaron de pelear; a lo mejor tu a causa de los
conflictos que estas atravesando estas a punto de bajar los brazos o quizás ya
te habías tirado al suelo; pero en este momento te digo no es tiempo de decaer
, no es tiempo de desfallecer , no es tiempo de que mires atrás ; es tiempo de
que entiendas que la palabra es verdadera y por eso el conflicto es grande ;
pero más aún, es tiempo de que comprendas que Dios pelea por ti y así como
envió ángeles a luchar a favor de la bendición que el tenia para Daniel el hará
lo que tenga que hacer si tú te paras firme en su propósito y no te das por
vencido en el tiempo del proceso.
Tal vez se han
despertado conflictos en distintas aéreas de tu vida, pero no te preocupes, si
las cosas se han puesto difíciles, si los problemas parecen aumentar, eso
quiere decir que estas camino al cumplimiento de lo que Dios ha dicho, por eso
no te puedes dar por vencido y mucho menos renunciar a tu llamado.