lunes, 5 de mayo de 2014

DIOS OBRA A TRAVÉS DE CADA CIRCUNSTANCIA

Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.
Juan 9: 2-3



Una creencia común en la cultura judía era que la calamidad y el sufrimiento eran el resultado de algún gran pecado. Pero Cristo utilizó el sufrimiento de este hombre para enseñar acerca de la fe y glorificar a Dios. Vivimos en un mundo caído donde la buena conducta no recibe siempre una recompensa y la mala conducta no recibe siempre un castigo. Por lo tanto, los inocentes a veces sufren. Si Dios quitase el sufrimiento cada vez que lo pidiésemos, lo seguiríamos por comodidad y conveniencia, no por amor y devoción. Sean cuales fueren las razones de nuestro sufrimiento, Jesús tiene poder para ayudarnos a lidiar con él. Cuando sufra debido a una enfermedad, una tragedia o una incapacidad, trate de no preguntar: «¿Por qué me sucedió esto?» ni «¿En qué me equivoqué?» Más bien pida a Dios que le dé fortaleza para la prueba y una perspectiva más clara de lo que está sucediendo.

sábado, 3 de mayo de 2014

CRISTO ES DIOS

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.
Juan 8: 58



Esta es una de las declaraciones más poderosas que Jesús expresó. Cuando dijo que existía desde antes del nacimiento de Abraham, sin duda proclamaba su divinidad. No solo dijo que existía desde antes de Abraham, también adoptó el nombre santo de Dios (Yo soy: Éxodo 3.14). Esta declaración exige una respuesta. No puede pasarse por alto. Los líderes judíos trataron de apedrearlo por blasfemia porque declaraba ser igual a Dios. Pero Jesús es Dios. ¿Cómo ha respondido a Jesús, el Hijo de Dios?