“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.
2 Timoteo 1:7
Cuando se promociona una película como historia de amor, suponemos que es principalmente para una audiencia femenina. Si el argumento no tiene peleas, sangre o explosiones, los hombres la evitan con gusto. Sin embargo, el verdadero amor no es sólo cosa de mujeres. Forma parte de la esencia de la virilidad, y transforma a los hombres en seres fuertes y valientes.
El amor hace que un esposo deje de lado las cosas infantiles y enfrente las responsabilidades para guiar a su familia. Lo lleva a defender a su esposa, a proveer para sus hijos e incluso a dar su vida por ellos si corren peligro. El amor motiva a un hombre a confrontar la injusticia y adoptar posturas apasionadas por lo que cree, como cruzar un océano para pelear por su país.
