viernes, 15 de mayo de 2015

El Amor es asunto de hombres

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.
2 Timoteo 1:7

  Cuando se promociona una película como historia de amor, suponemos que es principalmente para una audiencia femenina. Si el argumento no tiene peleas, sangre o explosiones, los hombres la evitan con gusto. Sin embargo, el verdadero amor no es sólo cosa de mujeres. Forma parte de la esencia de la virilidad, y transforma a los hombres en seres fuertes y valientes.
  El amor hace que un esposo deje de lado las cosas infantiles y enfrente las responsabilidades para guiar a su familia. Lo lleva a defender a su esposa, a proveer para sus hijos e incluso a dar su vida por ellos si corren peligro. El amor motiva a un hombre a confrontar la injusticia y adoptar posturas apasionadas por lo que cree, como cruzar un océano para pelear por su país.

 
Jesús fue el hombre con más amor en la tierra y sigue siendo el ejemplo perfecto de virilidad. Con pasión confrontó la maldad, echó fuera demonios y reprendió a los hipócritas religiosos. Por amor sirvió con abnegación, rescató a los desconsolados y murió voluntariamente por los pecados del mundo. Los hombres verdaderos adoptan este amor como la fuerza motivadora para hacer con valentía lo que los muchachos apenas se atreven a soñar.

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