sábado, 30 de junio de 2012

NECESITAMOS A CRISTO



Todos se desviaron, a una se han corrompido;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Salmo 14: 3


Nadie es perfecto, excepto Dios. Todos somos culpables ante Él  y necesitamos su perdón. No importa lo bien que nos desempeñemos ni lo mucho que logremos comparado con otros. Ninguno de nosotros puede jactarse de su bondad cuando se compara con los estándares de Dios. Él no sólo espera que obedezcamos sus principios, sino que quiere además que le amemos con todo nuestro corazón. Sólo Jesucristo ha hecho eso de una manera perfecta. Todos somos insuficientes, por lo tanto debemos recurrir a Cristo para salvarnos  ¿Le ha pedido ya que lo salve?

lunes, 25 de junio de 2012

SANIDAD PARA TODOS


Cuando Juan se enteró en la prisión de las cosas que estaba haciendo el Ungido de Dios, Le envió a sus discípulos a preguntarle:
- ¿Eres Tú el Que ha de venir, o tenemos que seguir esperando a otro?
- Volved a Juan  - les dijo  Jesús-  y contadle lo  que estáis oyendo y viendo: los ciegos recuperan la vista, y los cojos vuelven a andar; los leprosos se encuentran limpios, y los sordos pueden r; los muertos resucitan, y los pobres reciben la Buena Noticia.


Mateo 11: 2-5



Las cosas que Jesús hizo en Galilea las sigue haciendo hoy:
  •  En Él se les abren los ojos a los que están ciegos a la verdad acerca de mismos, acerca de sus semejantes y acerca de Dios; 
  • En Él se les afirman los pies a los que  nunca  fueron suficientemente fuertes para mantenerse en el buen camino; 
  • En Él quedan limpios los contaminados con la enfermedad del pecado; 
  • En Él empiezan a oír los que eran sordos a la voz de la conciencia y de Dios; 
  • En Él resucitan a una vida nueva y hermosa los que estaban muertos e impotentes    en las garras del pecado; 
  • En Él los más pobres heredan las riquezas del amor de Dios.
¿Desea usted que Cristo realice un milagro en su vida? Recíbale como Su salvador y el lo hará.

jueves, 21 de junio de 2012

HABLAR CON VERDAD




Habla mentira cada uno con su prójimo;
Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.
Jehová destruirá todos los labios lisonjeros,
Y la lengua que habla jactanciosamente;
A los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos;
Nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros?






Podemos vernos tentados a creer que las mentiras son relativamente inofensivas, hasta incluso pueden parecernos útiles en algún momento. Pero Dios no pasa por alto el engaño, la adulación, el alarde y las mentiras. Cada uno de estos pecados surgen de una mala actitud que a la larga se expresa con palabras. La lengua puede ser nuestro mayor enemigo; aunque pequeña, puede hacer un gran daño (Santiago 3.5). Tenga cuidado con la forma en que utiliza la suya.


martes, 19 de junio de 2012

DIOS ES OMNISCIENTE





Jehová está en su santo templo;
Jehová tiene en el cielo su trono;
Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.
Jehová prueba al justo;
Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.
Salmo 11: 4-5


Cuando se sacuden los fundamentos y usted desea esconderse, recuerde que Dios sigue llevando las riendas. Su poder no ha disminuido por el curso que hayan tomado los acontecimientos. Nada sucede sin su conocimiento ni su permiso. Cuando tenga ganas de salir huyendo, huya hacia Dios. Él restaurará la justicia y la bondad en la tierra en su tiempo.


Dios no evita que los creyentes tengan circunstancias difíciles, sino que pone a prueba tanto al justo como al malvado. Para algunos, las pruebas de Dios se vuelven como fuego que refina, mientras que para otros, se vuelven un incinerador para destrucción. No haga caso omiso de las pruebas y los retos que surjan en su paso por la vida. Úselos como oportunidades de crecer.




domingo, 17 de junio de 2012

AGRADECER, EN TODO TIEMPO



El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios;
No hay Dios en ninguno de sus pensamientos.
Salmo 10: 4



Algunas personas triunfan en todo lo que emprenden, y se jactan de que nadie, ni siquiera Dios, los puede derribar. Podemos preguntarnos por qué Dios permite que esa gente amase grandes fortunas siendo que lo desprecian en la forma en la que lo hacen. Pero, ¿por qué nos molestamos cuando el malvado prospera? ¿Nos enojamos por el daño que causan, o nos sentimos celosos de su prosperidad? Para responder estas preguntas debemos tener la perspectiva adecuada de la maldad y de la riqueza. Con certeza el malvado será castigado debido a que Dios odia sus acciones perversas. La riqueza solo es temporal y no es un símbolo de la aprobación de Dios de la vida de una persona, como tampoco la falta de ella será una señal de la desaprobación de Dios. No permita que la riqueza o la falta de ella se vuelvan una obsesión. Véase Proverbios 30.7, 8 donde encontrará una oración que puede elevar.

viernes, 15 de junio de 2012

DIOS NO OLVIDA



Porque no para siempre será olvidado el menesteroso,
Ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.
Salmo 9: 18


Quizá el mundo cierre los ojos a la condición de los necesitados, aplastando cualquier esperanza terrenal que pudieran tener. Pero Dios, el campeón del débil y del necesitado, promete que esto no será así para siempre. Dios juzgará a las naciones malvadas que se olvidan de Él y no quieren ayudar a su pueblo. Él conoce nuestras necesidades, conoce nuestra tendencia a desesperarnos, y nos ha dado la promesa de que Él mismo cuidará de nosotros (véase también 9.9, 12). Aun cuando los demás se olviden de nosotros, el Señor nos recordará.

miércoles, 13 de junio de 2012

DIOS, NUESTRA JUSTICIA


                                                  Porque has mantenido mi derecho y mi causa;
Te has sentado en el trono juzgando con justicia
Salmo 9: 4


Dios es nuestro vindicador (alguien que nos limpia de las críticas y nos justifica ante los demás). En esta vida, podemos enfrentarnos a muchas injusticias: 
(1) nos pueden acusar falsamente y nuestros amigos y enemigos nos pueden interpretar mal.
(2) Podemos no ser verdaderamente reconocidos por los demás por el amor que les mostramos. 
(3) El verdadero valor de nuestro trabajo y servicio puede no ser                                                                          debidamente recompensado.
                                                (4) Nuestras ideas pueden ser ignoradas. 
Sin embargo, Dios debe ser alabado, porque Él ve y recuerda todo lo bueno que hacemos, y depende de Él decidir cuando nos conviene recibir recompensa. Si no confiamos en que Él nos vindicará, somos susceptibles al odio y a la autocompasión. Si realmente confiamos en Él, podemos experimentar la paz de Dios y librarnos de la preocupación por la forma en la que otros nos perciban o nos traten.

lunes, 11 de junio de 2012

SOMOS VALEROSOS



Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,Y el hijo del hombre, para que lo visites?  Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra.
Salmo 8: 3-5


Cuando miramos las maravillas de la creación, nos preguntamos cómo puede Dios interesarse en gente que constantemente lo hace enojar. Aun así, Dios nos creó sólo un poco menores que los ángeles. La próxima vez que cuestione su valor como persona o que se sienta deprimido, recuerde que Dios lo considera de gran valor. Tenemos un gran valor debido a que llevamos el sello del Creador. (Véase Génesis 1.26, 27 para ver el grado de valor que Dios otorga a todas las personas.) Debido a que Dios ya ha declarado cuán valiosos somos para Él, podemos librarnos de esos sentimientos de minusvalía.

sábado, 9 de junio de 2012

DIOS, JUSTICIA PERFECTA

Alabaré a Jehová conforme a su justicia, Y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo

 Salmo 7: 17 

Durante momentos de gran maldad e injusticia, David estaba agradecido de que Dios fuera justo y recto (véase también 7.11). Cuando nos preguntamos si hay alguien que sea honesto o justo, podemos tener la certeza de que Dios continuará impartiendo justicia y rectitud si lo hacemos partícipe de nuestras actividades. Si alguna vez piensa que no lo están tratado con justicia, pida al único que siempre es justo y recto que esté con usted, y agradézcale su presencia (véase Isaías 42.1–6).

jueves, 7 de junio de 2012

EL NOS CONOCE



Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas establece tú al justo;
Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón.
SALMO 7: 9



Dios «prueba la mente y el corazón». No hay nada oculto para Dios. Esto puede aterrarnos o consolarnos. Nuestros sentimientos son un libro abierto para Él. Debido a que conoce hasta nuestras motivaciones, no tenemos dónde escondernos, ni manera de escapar de las consecuencias del pecado. Pero ese mismo conocimiento también nos da un gran consuelo. No tenemos que impresionar a Dios ni disimular la verdad. En vez de eso, podemos confiar en que Él nos ayudará a fortalecer nuestras debilidades particulares para poder servirle como Él lo ha planeado. Si verdaderamente buscamos seguirlo, nuestro esfuerzo será recompensado.


martes, 5 de junio de 2012

ACUDAMOS A EL





Jehová Dios mío, en ti he confiado;
Sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame,
No sea que desgarren mi alma cual león,
Y me destrocen sin que haya quien me libre.
SALMO 7: 1-2


¿Ha sido alguna vez acusado falsamente o herido de tal manera que ha querido vengarse? David escribió este salmo como respuesta a las calumnias de los que declaraban que estaba tratando de matar al rey Saúl y apoderarse del trono (1 Samuel 24.9–11). En vez de tomar el asunto en sus propias manos y regresar el golpe, David clamó a Dios por justicia. La respuesta adecuada a la calumnia es la oración, no la venganza, debido a que el Señor dice: «Mía es la venganza, yo pagaré» (Romanos 12.19; véanse también Deuteronomio 32.35, 36; Hebreos 10.30). En lugar de devolver el golpe, pida a Dios que tome el asunto en sus manos, que imparta justicia y que restaure su reputación.

domingo, 3 de junio de 2012

EL NOS CONOCE



Me he consumido a fuerza de gemir;
Todas las noches inundo de llanto mi lecho,
Riego mi cama con mis lágrimas.
SALMO 6: 6



Al volcar su corazón con lágrimas, David estaba siendo totalmente sincero con Dios. Podemos ser sinceros con Dios, aun cuando estemos llenos de enojo y desilusión, porque Él nos conoce profundamente y quiere lo mejor para nosotros. El enojo a menudo tiene dos resultados: en lo exterior, actos precipitados; en lo interior, depresión. Debido a que nosotros confiamos en nuestro Dios todopoderoso, no tenemos que ser víctimas de las circunstancias ni vernos abrumados por la culpabilidad del pecado. Sea sincero con Dios y Él lo ayudará a dejar de poner su atención en usted mismo y ponerla en Él y su misericordia.