domingo, 30 de marzo de 2014

CREE EN EL HIJO DE DIOS


y le dijeron sus hermanos: Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces. Porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo. Porque ni aun sus hermanos creían en él.
Juan 7: 3-5



 A los hermanos de Jesús les resultaba difícil creer en Él. A la larga, algunos de estos hermanos llegarían a convertirse en líderes de la iglesia (Santiago, por ejemplo), pero durante varios años se avergonzaron de Jesús. Después de la muerte y resurrección de Jesús, por fin creyeron. Hoy en día tenemos toda razón de creer porque contamos con la narración completa de los milagros, la muerte y la resurrección de Jesús. También contamos con la evidencia de lo que el evangelio ha obrado en la vida de las personas a través de los siglos. No se pierda esta oportunidad de creer en el Hijo de Dios

viernes, 28 de marzo de 2014

JESUS; NO HAY OTRO CAMINO

Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Juan 6: 67-69




Después que muchos de los seguidores lo abandonaron, Jesús preguntó a los doce discípulos si también lo dejarían. Pedro respondió: «¿A quién iremos?» En su estilo directo, Pedro respondió por todos nosotros: no hay otro camino. A pesar de que existen muchas filosofías y autoridades autoproclamadas, únicamente Jesús tiene palabras de vida eterna. La gente busca la vida eterna por todas partes y no ven a Cristo, la única fuente. Permanezca con Jesús, sobre todo cuando esté confundido o se sienta solo.

martes, 25 de marzo de 2014

CREE EN JESUS

Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? 29Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
Juan 6: 28-29



Muchos que buscan sinceramente a Dios quedan perplejos en cuanto a lo que Él desea que hagan. Las religiones del mundo representan los intentos de la humanidad en responder a esta pregunta. Pero la respuesta de Jesús es breve y sencilla: debemos creer en el que Dios ha enviado. Lo que agrada a Dios no surge del trabajo que hacemos, sino de ver en quién creemos. El primer paso es aceptar que Jesús es el que dice ser. Todo desarrollo espiritual se edifica sobre esta aseveración. Declare a Jesús: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente» (Mateo 16.16), y embárquese en una vida de fe que agrade a su Creador.

miércoles, 19 de marzo de 2014

JESUS CALMA NUESTRAS TORMENTAS

y entrando en una barca, iban cruzando el mar hacia Capernaum. Estaba ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos.
Y se levantaba el mar con un gran viento que soplaba.
Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y tuvieron miedo.
Mas él les dijo: Yo soy; no temáis.

Juan 6: 17-20


Por muy grande que sea la angustia, Jesús está presente y revela su majestad. Muchas veces ocurre que después de momentos álgidos, los creyentes se encuentran en profundos y bajos desalientos; esto se produce justamente para aprender a seguir confiando en el Señor. Esto sucedió con los discípulos, y a menudo pasa con nosotros. Jesús se reveló como el Dios presente "Yo soy". Aunque la situación para nosotros no siempre termina en forma positiva, la promesa sigue en pie e inalterable. Dios está presente en nuestras dificultades, a pesar de que a nuestro parecer Él está muy oculto.

sábado, 15 de marzo de 2014

ACEPTE HOY A JESUCRISTO

 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
Juan 5: 29





Los que se han rebelado contra Cristo también resucitarán, pero para escuchar el veredicto de Dios en su contra y para recibir la sentencia de una eternidad separados de Él. Hay quienes desean vivir bien sobre la tierra, olvidarse de Dios y luego alcanzar con la muerte el descanso final. Las palabras de Jesús no dan lugar a que se perciba la muerte como el fin de todo. Hay un juicio que los incrédulos deberán enfrentar.

miércoles, 12 de marzo de 2014

ADORACION

Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.  Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 
Juan 4: 22-23



La única manera aceptable para adorar a Dios es a través de Jesucristo, pero siendo impulsados por el Espíritu Santo. Después de haber dado el sacrificio de su vida, el velo del templo se rompió de arriba a abajo; indicando con esto que ahora hay entrada y libre acceso a la presencia de Dios (Hebreos 10,19). Dios, sólo puede ser conocido a través de Jesucristo. Aunque la salvación viene de los judíos, siendo el único pueblo del pacto, se ha cambiado por completo la forma de adorar. Judíos y gentiles no necesitan un lugar adecuado para adorar, sino la fe en Jesús. La verdadera adoración es entonces honrar a Dios a través de Jesucristo.

lunes, 3 de marzo de 2014

JESUS NOS CONOCE

Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;  porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.
Juan 4: 17-18



La única satisfacción es el don del Espíritu Santo, quien derrama el amor de Dios en nuestro corazón (Romanos 5,5) y nos da gozo y alegría (Hechos 13,52). Si hemos recibido este don, entonces la paz se encuentra en nuestro interior. No es necesario buscarla en lo exterior, en cualquier otra cosa. Sepamos que el Espíritu de Dios puede recuperar para nosotros el gozo de la salvación. Muy a menudo, no estamos conscientes de nuestras necesidades espirituales. Por ende, Jesús también a través de su Espíritu debe detectar esta necesidad convenciéndonos de nuestros pecados. Lo hace de una manera profunda, pero a la vez muy tierna; Él tocó con pocas palabras el pecado de la mujer samaritana, sin el ánimo de moralizar ni avergonzar. Él, pues, es el sumo sacerdote quien quitará en la cruz la culpa de todos sus hijos.