viernes, 31 de agosto de 2012
NECESITAMOS MISERICORDIA
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Romanos 5:12
¿Cómo pueden declararnos culpables por algo que Adán hizo miles de años atrás? Muchos piensan que no es justo que Dios nos juzgue por el pecado de Adán. Sin embargo confirmamos nuestra solidaridad con Adán cada vez que pecamos. Estamos hechos del mismo material, con tendencia a rebelarnos, y los pecados que cometemos nos condenan. Debido a que somos pecadores, no necesitamos imparcialidad sino misericordia.
miércoles, 29 de agosto de 2012
FORJANDO EL CARACTER
Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
Romanos 5: 3-4
Para los cristianos del primer siglo, el sufrimiento era la regla más que la excepción. Pablo nos dice que en el futuro vamos a triunfar, pero por ahora tenemos que luchar. Esto significa que experimentaremos dificultades que nos ayudarán a crecer. Nos regocijamos en las tribulaciones, no porque nos guste el dolor que nos causan, sino porque sabemos que Dios usa las dificultades de la vida y los ataques de Satanás para edificar nuestro carácter. Los problemas que encontramos acrecientan nuestra paciencia, la que a su vez fortalece nuestro carácter, profundiza nuestra confianza en Dios y nos da gran seguridad acerca del futuro. Gracias a Dios por estas oportunidades de crecer y por permitirnos enfrentarlas con su fortaleza
lunes, 27 de agosto de 2012
CRISTO QUIERE Y PUEDE
Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, diciendo:
Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,
Y cuyos pecados son cubiertos.
Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado
Romanos 4: 6-8
¿Qué hacemos con la culpa? El rey David cometió pecados terribles: adulterio, homicidio, mentiras, y aun así experimentó el gozo del perdón. Nosotros también podemos experimentarlo cuando:
(1) dejamos de negar nuestra culpabilidad y reconocemos que hemos pecado,
(2) reconocemos nuestra culpa ante Dios y pedimos su perdón, y
(3) desechamos la culpa y creemos que Dios nos ha perdonado.
Esto puede ser difícil, sobre todo cuando el pecado ha echado raíces y se ha enraizado por años, cuando es muy serio o cuando involucra a otro. Debemos recordar que Jesús quiere y está dispuesto a perdonar todos los pecados. Si tomamos en cuenta el alto precio que Él pagó en la cruz, es arrogancia pensar que algún pecado nuestro sea demasiado grande para que Él lo perdone. Aunque nuestra fe sea débil, nuestra conciencia sea sensible y los recuerdos nos atormenten, la Palabra de Dios declara que pecado confesado es pecado perdonado (1 Juan 1.9).
sábado, 25 de agosto de 2012
ACEPTEMOS SU GRACIA
Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,...
Romanos 3: 21-23
Hay una manera de declararnos inocentes: Cristo nos limpia de pecados si confiamos en Él. Confiar significa tener la seguridad de que Cristo perdona nuestros pecados, nos hace justos delante de Dios y nos da el poder para vivir como Él quiere que lo hagamos. Esta es la solución de Dios y está al alcance de todos a pesar de nuestros antecedentes o conducta pasada.
Algunos pecados parecen ser mucho más grandes que otros porque sus consecuencias son mayores. El homicidio, por ejemplo, nos parece que es peor que el odio, y el adulterio al parecer es peor que la lujuria. Pero esto no significa que nos merecemos la vida eterna porque nuestros pecados son de menor envergadura. Cualquier pecado nos convierte en pecadores y nos aparta de nuestro Dios santo. Cualquier pecado, por lo tanto, conduce a la muerte (porque nos incapacita para vivir con Dios) por grande o pequeño que el pecado parezca. No minimice los pecados «pequeños» ni valore con exceso los «grandes». Todos nos separan de Dios, pero también todos pueden ser perdonados.
jueves, 23 de agosto de 2012
GRAN NECESIDAD
Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno...
Romanos 3: 10-18
Pablo usa estas referencias del Antiguo Testamento para mostrar que la humanidad en general, en su actual condición pecadora, es inaceptable ante Dios. ¿Ha dicho alguna vez: «No soy tan malo. Soy buena persona»? Medite estos versículos y vea si se ajustan a usted. ¿Ha mentido alguna vez? ¿Ha herido los sentimientos de alguien a través de sus palabras o el tono de su voz? ¿Es rudo con alguien? ¿Se enfurece con sus más duros contrarios? En pensamientos, palabra y obra, como cualquier persona en este mundo, tiene culpa delante de Dios. Debemos recordar lo que somos ante Él: pecadores alejados. No niegue que es pecador. Más bien permita que su gran necesidad lo guíe a Cristo.
martes, 21 de agosto de 2012
ACEPTE LA VERDAD
Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;
Romanos 1: 18
¿Por qué Dios revela su ira contra los pecadores? Porque sustituyen la verdad acerca de Él con fantasías e imaginaciones (1.25). Ahogan la verdad de Dios naturalmente revelada a todas las personas, a fin de creer cualquier cosa que sustente su estilo de vida egocéntrico. Dios no puede tolerar el pecado porque su naturaleza es moralmente perfecta. No puede pasar por alto ni condonar una rebelión tan deliberada. Dios quiere quitar el pecado y restaurar al pecador, y puede hacerlo en la medida que el pecador no distorsione ni rechace la verdad con obstinación. Pero su ira se revela contra los que persisten en pecar. Asegúrese de no ir tras una fantasía en vez de ir tras el verdadero Dios. No desprecie la verdad acerca de Él por proteger su propio estilo de vida.
domingo, 19 de agosto de 2012
JUICIO DE ACUERDO AL EVANGELIO
Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas? Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio? Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios? Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros.
Romanos 2: 21ss.
El evangelio de Cristo exige un cambio interno: «Es necesario nacer de nuevo» (Jn 3.7). No es la obediencia a un sistema religioso lo que le permite a uno pasar la prueba cuando Cristo juzga los secretos de los corazones de los hombres, sino el evangelio de Cristo que es poder de Dios para salvación, tanto para el judío como para el gentil (Ro 1.16). Si una persona nunca ha creído en el evangelio y recibido a Cristo, ya está condenada. Los judíos, con toda su religión y legalismo estaban (y están) igualmente bajo pecado como los gentiles, y mucho más debido a que se les concedió mayores privilegios y oportunidades de conocer la verdad.
¿Cuántos van camino al infierno porque piensan que Dios les va a juzgar según su opinión, status o religión? Dios no juzga de acuerdo a estos principios, sino según la verdad, de acuerdo a nuestras obras y de acuerdo al evangelio de Cristo.
viernes, 17 de agosto de 2012
LA CULPABILIDAD DE LA HUMANIDAD
Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.
Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;...
Romanos 1: 26ss
«Dijo el necio en su corazón: No hay Dios» (Sal 14.1).
Es triste ver los trágicos resultados de esta decadencia. Los evolucionistas quieren hacernos creer que los seres humanos hemos «evolucionado» desde formas primitivas, ignorantes y como bestias, a la criatura maravillosa que somos hoy. Pablo dice precisamente lo opuesto: el hombre empezó como la más superior de las criaturas de Dios, pero ¡él mismo se hizo bestia! Nótese los tres juicios de Dios:
• Dios los entregó a la inmundicia e idolatría, vv. 24–25.
• Dios los entregó a pasiones vergonzosas, vv. 26–27.
• Dios los entregó a una mente reprobada, vv. 28ss.
¡Dios los abandonó! Esta es la revelación de la ira de Dios (v. 18). Los pecados que se mencionan aquí son demasiado viles para definir o hablar de ellos, sin embargo, hoy en día se practican alrededor del mundo con la aprobación de la sociedad. La gente sabe que el pecado será juzgado, no obstante, se deleitan en él de todas maneras. Si no fuera por el evangelio de Cristo, estaríamos nosotros mismos en esa esclavitud del pecado. «Gracias a Dios por su don inefable» (2 Co 9.15).
viernes, 10 de agosto de 2012
PIDAMOS CON CONFIANZA
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
Mateo 7. 7-8
¿Por qué Cristo incluye esta exhortación sobre la oración en este punto en el sermón? Debido a que es difícil para nosotros, en nuestro propio poder y sabiduría, obedecer los mandamientos que Él ha dado. «Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios», dice Santiago 1.5 haciendo eco de lo que Jesús dice aquí. El creyente que procura obedecer la Palabra de Dios debe pedir constantemente fuerza, buscar sabiduría y llamar a la puerta de Dios pidiendo la provisión de la gracia que necesita. Note que Cristo basa la oración en la paternidad de Dios (vv. 9–11). Como hijo de Dios, podemos esperar que Dios nos cuidará y proveerá para nuestras necesidades.
miércoles, 8 de agosto de 2012
VERDADERA RIQUEZA
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Mateo 6: 19-21
Cristo indica varias razones por las cuales es insensato vivir por las cosas materiales. Por un lado, las cosas materiales no duran. Las telas eran tesoros para los judíos y sin embargo la polilla las arruinaba. El óxido arruina los metales; y los ladrones se roban las riquezas. Pero los tesoros usados para la gloria de Dios es inversión en el cielo, donde dura eternamente. La manera en que la gente usa la riqueza es una indicación de la condición de su corazón. Si gastamos nuestro tiempo y dinero sólo en los negocios y descuidamos a Dios, nuestro corazón está en nuestro negocio y no fijo en Dios.
lunes, 6 de agosto de 2012
VERDADEROS CRISTIANOS
Bienaventuranzas: las actitudes que deben estar en nuestras vidas si somos verdaderos cristianos.
Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
3Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
5Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
7Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
8Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
9Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
11Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo
Mateo 5: 3-11
«Pobres en espíritu» (v. 3).
Nuestra actitud hacia nosotros mismos en la cual percibimos nuestra necesidad y la admitimos.
«Lloran» (v. 4)
Nuestra actitud hacia el pecado, una verdadera tristeza por el pecado.
«Mansos» (v. 5).
Nuestra actitud hacia otros; nos dejamos enseñar; no nos defendemos cuando estamos equivocados.
«Hambre y sed» (v. 6)
Aquí se expresa nuestra actitud hacia Dios; recibimos su justicia por fe por cuanto la pedimos.
«Misericordiosos» (v. 7).
Tenemos un espíritu perdonador y amamos a los demás.
«Limpio corazón» (v. 8).
Mantenemos nuestras vidas limpias; la santidad es felicidad para nosotros y no queremos sustitutos.
«Pacificadores» (v. 9).
Los cristianos deben traer la paz, entre la gente y Dios y entre los que están en pugna unos con otros. Llevamos el evangelio de la paz.
«Persecución» (v. 10).
Todos los que viven piadosamente sufrirán persecución.
sábado, 4 de agosto de 2012
ANUNCIEMOS A DIOS
La posteridad le servirá;
Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación.Vendrán, y anunciarán su justicia;
A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.
Salmo 22: 30
Las generaciones del mañana dependen de nuestra fidelidad presente. De la manera en que enseñamos a nuestros hijos acerca de Dios, ellos enseñarán a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Si no les hablamos de Dios a nuestros hijos, estaremos rompiendo la cadena de la influencia de Dios en las generaciones venideras. Debemos vislumbrar a nuestros hijos y a toda la gente joven con la que nos encontramos como los futuros líderes de Dios. Si somos fieles en las oportunidades que se nos presentan hoy, estaremos afectando el futuro.
jueves, 2 de agosto de 2012
¿EN QUIEN CONFIAMOS?
Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;
Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
Salmo 20: 7
Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
Salmo 20: 7
Desde que existen los ejércitos y las armas, las naciones han alardeado de su poder, pero ese poder no dura. A lo largo de la historia, los imperios y los reinos han alcanzado gran poder que después se les ha desvanecido en el polvo. Sin embargo, David sabía que el verdadero poder de su nación no estaba en su armamento sino en la adoración. No estaba en su capacidad de fuego, sino en el poder de Dios. Debido a que únicamente Dios puede preservar a una nación o a un individuo, asegúrese de que su confianza esté en Dios, quien da la victoria eterna. ¿En quién confía usted?
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