lunes, 20 de abril de 2015

EL AMOR ACEPTA TODAS LAS COSAS

“El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.
1 Corintios 13:7-7

¿No sería genial que el amor fuera como una línea de una cafetería? ¿Cómo sería poder mirar a la persona con la que vives y elegir lo que quieres y pasar lo que no quieres? ¿Qué pasaría si los padres pudieran hacer eso con sus hijos? “Me sirvo un plato de buenas notas y de sonrisas tiernas, y dejo las crisis de identidad de la adolescencia, y los gastos de la universidad”.

¿Cómo sería si los chicos pudieran hacer lo mismo con los padres? “Por favor, sírvame una ración de permisos y libertad, pero nada de reglas o toques de queda. Gracias”.

¿Y entre esposa y esposo? “Que tal un plato de buena salud y buen humor. Pero los cambios de empleo, los suegros y lavar la ropa no forma parte de mi dieta”.


¿No sería también genial que el amor fuera como una cafetería autoservicio? Sería más fácil y más agradable. Sería menos doloroso y más tranquilo. Pero ¿Sabes una cosa? No sería amor. El amor no acepta solo unas cuantas cosas. El amor es una disposición a aceptar todas las cosas.

jueves, 16 de abril de 2015

APLAUDE FUERTE Y A MENUDO

“Cántenle, entónenle salmo; hablen de todas sus maravillas”.
Salmo 105:2

Dios jamás ha quitado sus ojos de ti. Ni siquiera por un milisegundo. Él siempre está cerca. Vive para escuchar el latido de tu corazón.

Adora escuchar tus oraciones. Moriría por tus pecados antes que dejarte morir en pecado, y así lo ha hecho.

¿Qué puedes hacer tú con semejante Salvador?

¿No le cantarás? ¿No declararás, confesarás, y proclamarás su nombre? ¿No doblarás la rodilla, inclinarás la cabeza, trabajarás con tus manos, darás de comer al pobre, y le ofrecerás tus dones adorándole? Claro que lo harás.

Adora a Dios. Apláudele con fuerza y a menudo. Por tu bien, tú lo necesitas.

Y porque Él lo merece.

lunes, 13 de abril de 2015

DIOS NUNCA SE RINDE

“Justo es el Señor, y ama la justicia; por eso los íntegros contemplarán su rostro”.
Salmo 11:7

Dios no se rindió. Él nunca se rinde.
Cuando a José lo echaron en una cisterna sus propios hermanos, Dios no se rindió.
Cuando Moisés dijo: “Heme aquí, envía a Aarón”, Dios no se rindió.
Cuando los Israelitas ya liberados añoraron la  esclavitud en Egipto en vez de la leche y la miel, Dios no se rindió.
Cuando Pedro lo adoró en la cena y después lo maldijo junto a la hoguera, no se rindió.
Y cuando unas manos humanas aseguraron las manos divinas a una cruz sirviéndose de grandes clavos, no fueron los soldados quienes sostuvieron en su sitio las manos de Jesucristo. Fue Dios quien las sostuvo.

“Dios estaría dispuesto a renunciar a su único hijo antes que a renunciar a ti”.

miércoles, 8 de abril de 2015

UN PASO A LA VEZ

“Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero”.
Salmo 119.105

Arthur Hays Sulzberger fue editor del New York Times durante la segunda guerra mundial. Debido al conflicto mundial le era casi imposible dormir. No podía apartar las preocupaciones de su mente hasta que adoptó como su lema las palabras: “Un paso me basta”, tomadas del himno “Guíame, luz bondadosa” (Lead, Kindly Light).
Divina luz, guarda mi pie;
No pido que me dejes ver
El escenario distante;
Un paso me basta.

Dios no te va a dejar ver el escenario distante. Así que puedes dejar de buscarlo. El Señor nos promete una lámpara a nuestros pies, no una bola de cristal para mirar el futuro. No tenemos que saber lo que ocurrirá mañana.