miércoles, 27 de febrero de 2013

ALEGRESE

Este es el día que hizo Jehová;
Nos gozaremos y alegraremos en él.
Salmo 118: 24




Hay días cuando lo menos que queremos hacer es alegrarnos. Nuestro ánimo está
decaído, nuestra situación no está al alcance de nuestras manos, la tristeza o culpabilidad
es abrumadora. Podemos identificarnos con los salmistas que a menudo se sentían así.
Sin embargo, no importa cuán deprimidos se sintieran los salmistas, siempre fueron
sinceros con Dios en cuanto a cómo se sentían. Y cuando hablaban con Dios, sus
oraciones terminaban en alabanzas. Cuando no sienta deseos de regocijarse, dígale a Dios
cómo se siente realmente. Descubrirá que Dios le dará una razón para hacerlo. Dios nos
ha dado este día para vivir y servirlo: ¡alégrese!

lunes, 25 de febrero de 2013

CIRUGIA NECESARIA



Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos;
Y ve si hay en mí camino de perversidad,
Y guíame en el camino eterno.
Salmo 139: 23-24


David pidió a Dios que examinara si había un pecado en él y lo señalara hasta el punto de analizar sus pensamientos. Esto es cirugía exploratoria de pecado. ¿Cómo reconoceremos el pecado a menos de que Dios nos lo señale? Entonces, cuando Dios nos lo muestre, podemos arrepentirnos y ser perdonados. Haga de este versículo su oración. Si le pide a Dios que analice sus pensamientos y le revele el pecado que hay en su vida, andará por el «camino eterno»



sábado, 23 de febrero de 2013

Acción de gracias


.


Te alabaré con todo mi corazón;
Delante de los dioses te cantaré salmos.

Salmo 138: 1



La acción de gracias debe ser parte integral de nuestra alabanza a Dios. Este tema se entreteje a lo largo de los salmos. Cuando agradecemos a Dios las bendiciones materiales y espirituales, también debemos darle gracias por contestar nuestra oración. ¿Recuerda cuándo le pidió a Dios su protección, fuerza, consuelo, paciencia, amor y otras necesidades especiales y Él se las concedió? No piense que Dios siempre le va a dar todo lo que quiere, ni a concederle todo lo que pida.

jueves, 21 de febrero de 2013

Unidad, Unidad, Unidad




¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
Habitar los hermanos juntos en armonía!
Salmo 133: 1


David declaró que la armonía es deliciosa y buena. Es lamentable, pero la armonía no predomina en las iglesias como debería. Las personas están en desacuerdo y causan división por asuntos sin importancia. Algunos parecen deleitarse en provocar tensiones al desacreditar a otros. La armonía es importante porque: 1.- hace que la iglesia sea un ejemplo positivo ante el mundo y ayuda a atraer a otros;

2.- nos ayuda a cooperar como un cuerpo de creyentes según el propósito de Dios, dándonos un anticipo del cielo;

3.- renueva y revitaliza los ministerios para que haya menos tensión que mine nuestra energía.
      Vivir en armonía no significa que debamos estar de acuerdo en todo; habrá tantas opiniones como notas en un acorde musical. Pero estamos de acuerdo en nuestro propósito en la vida: trabajar juntos para Dios. Nuestra expresión externa de unidad debe revelar nuestra unidad interna de propósito.

lunes, 18 de febrero de 2013

HUMILDAD Y CONFIANZA



Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron;
Ni anduve en grandezas,
Ni en cosas demasiado sublimes para mí.
En verdad que me he comportado y he acallado mi alma
Como un niño destetado de su madre;
Como un niño destetado está mi alma.
Salmo 131: 1-2



El envanecimiento es el resultado de sobreestimarnos y subestimar a los demás. También nos lleva al desasosiego porque nos sentimos insatisfechos con lo que tenemos y preocupados por lo que los demás tienen. La vanidad nos mantiene hambrientos por más atención y más adoración. En contraste, la humildad coloca a los demás en primer lugar y nos alegra que Dios dirija nuestra vida. Ese contentamiento nos da seguridad y hace que ya no necesitemos probarnos ante otros. Permita que la humildad y la confianza impacten la perspectiva de su vida y le dé fortaleza y libertad para servir a Dios y a los demás.



sábado, 16 de febrero de 2013

EL ESCUCHA NUESTRO CLAMOR


De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.
Señor, oye mi voz;
Estén atentos tus oídos
A la voz de mi súplica.
Salmo 130: 1-2





Desde las profundidades de la desesperación, el salmista clamó a Dios. La desesperación nos hace sentir aislados y lejos de Él, pero este es el preciso momento cuando necesitamos más de su ayuda. La desesperación por el pecado no nos debe llevar a la autocompasión, haciendo que pensemos más en nosotros que en Dios. En vez de eso, nos debe llevar a la confesión y después a la misericordia, perdón y redención de Dios. Cuando nos abrume un problema, la autocompasión solo incrementará la desesperanza. Sin embargo, el clamor a Dios vuelve nuestra atención al único que en verdad puede ayudarnos.

miércoles, 13 de febrero de 2013

DIGAMOS LO QUE DIOS HA HECHO POR NOSOTROS


Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón;
Contaré todas tus maravillas. 

Salmo 9: 1




¿Quién conoce tantas de las obras maravillosas de Dios como su propio pueblo? Si ellos callan,
¿cómo podemos esperar que el mundo vea lo que Él ha hecho? No nos avergoncemos de glorificar a Dios contando lo que conocemos y sabemos que El ha hecho; busquemos la oportunidad de poner claramente estos hechos en evidencia; deleitémonos en hallar la oportunidad de contar, de nuestra propia experiencia, lo que ha de redundar en su alabanza; y a los que honran a Dios, Dios, a su vez, los honrará; si estamos dispuestos a contar sus hechos, El nos dará en abundancia de qué hablar.

lunes, 11 de febrero de 2013

Todo aquel: Soy yo, es Usted

De tal manera amó Dios al mundo,que ha dado a su Hijo unigénito,para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 

Juan 3: 16




La tempestad se desencadenó en el mar de Galilea. Los discípulos de Jesús estaban en una barca en medio de la noche. De repente percibieron una silueta. Sobrecogidos de miedo, pensaron que se trataba de un fantasma. Pero Jesús era quien andaba sobre el agua; les dijo: “¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!” , “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas”, le pidió Pedro. Jesús le respondió: “Ven”. Enseguida Pedro bajó de la barca y caminó sobre las aguas.
Jesús no dio una orden general, no dijo: –El que tenga fe, venga a mí. No, dio un mensaje personal a Pedro y éste le obedeció. Así es como tengo que leer cada versículo de la Escritura. No como una enseñanza general para todos, sino como un mensaje primeramente para mí. Cuando Jesús emplea la palabra “todo aquel”, debo comprender que se dirige a mí. Soy responsable de sentir que se refiere a mí y obrar en consecuencia.
Supongamos que Víctor, un niño de diez años, lea un poco distraído ante sus padres el versículo del encabezamiento. Su padre lo detiene y lee el versículo adaptándolo a su hijo: De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que Víctor que cree en él, no se pierda, mas tenga vida eterna. El niño se sorprende, se siente interpelado. Nosotros también, pongámonos serios, atentos, y dejemos que Dios nos hable.


viernes, 8 de febrero de 2013

¡DIOS SI PUEDE!


De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.
Señor, oye mi voz;
Estén atentos tus oídos
A la voz de mi súplica.




 Desde las profundidades de la desesperación, el salmista clamó a Dios. La desesperación nos hace sentir aislados y lejos de Él, pero este es el preciso momento cuando necesitamos más de su ayuda. La desesperación por el pecado no nos debe llevar a la autocompasión, haciendo que pensemos más en nosotros que en Dios. En vez de eso, nos debe llevar a la confesión y después a la misericordia, perdón y redención de Dios. Cuando nos abrume un problema, la autocompasión solo incrementará la desesperanza. Sin embargo, el clamor a Dios vuelve nuestra atención al único que en verdad puede ayudarnos.

miércoles, 6 de febrero de 2013

TRABAJO Y DESCANSO


Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,
Y que comáis pan de dolores;
Pues que a su amado dará Dios el sueño.
Salmo 127: 2




 Dios no está en contra de los esfuerzos humanos. El arduo trabajo honra a Dios (Proverbios 31.10–29). Pero trabajar sin descanso u olvidar a la familia puede ser un disfraz para la incapacidad de confiar en que Dios suplirá nuestras necesidades. Todos necesitamos un descanso adecuado y momentos para refrescarnos espiritualmente. Por otro lado, este versículo no es una disculpa para ser flojos (Proverbios 18.9). Tenga cuidado en mantener el balance: trabaje arduamente mientras confía en Dios y también descanse confiando en Él.

lunes, 4 de febrero de 2013

SEMBREMOS, SEMBREMOS



Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
Salmo 126: 5-6



La capacidad de Dios para restaurar la vida va más allá de nuestro entendimiento. Los huesos rotos sanan. Aun la angustia no es una condición permanente. Aun nuestras lágrimas pueden ser semillas que produzcan una cosecha de gozo debido a que Dios puede sacar algo bueno de una tragedia. Cuando la tristeza lo abrume, sepa que sus momentos de angustia terminarán pronto y que una vez más encontrará el gozo. Debemos tener paciencia cuando esperamos. ¡Ya viene la gran cosecha de alegría de Dios!

sábado, 2 de febrero de 2013

CONGREGUEMONOS



Yo me alegré con los que me decían:
A la casa de Jehová iremos.
Salmo 122: 1





Asistir a la casa de Dios puede ser un trabajo rutinario o una delicia. Para el salmista era una delicia. Como peregrino de una de las tres grandes fiestas religiosas, se regocijaba en alabar a Dios en su casa, junto a su pueblo. Quizás si hemos pecado o si se ha enfriado nuestro amor por Dios, la adoración nos resulte un trabajo rutinario. Pero si estamos cerca de Él y disfrutamos de su presencia, necesitaremos adorarlo y alabarlo. La actitud hacia Dios determinará nuestro punto de vista en cuanto a la adoración.