jueves, 29 de noviembre de 2012

COMISION, SEGURIDAD Y PRESENCIA

A es que los once discípulos se fueron a Galilea, a la montaña que Jesús les haa indicado. Y Le vieron, y Le adoraron; pero algunos no estaban seguros. Jesús Se les acercó, y les dijo:
- Todo poder se Me ha dado en el Cielo y en la Tierra; aes que, id a hacer Mis discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar los mandamientos que Yo os he dado. Y fijaos, Yo estoy covosotros todos los días hasta el fin del mundo.
            
                                Mateo 28:16- 20



Al llegar al final de la historia evangélica,  escuchamos las últimas palabras que les dijo
Jesús a Sus hombres. Y en esta última reunión con ellos, Jesús hizo tres cosas. .
1.- Les dio la seguridad de Su poder.  No había absolutamente nada que estuviera fuera del peder del  Que  había  muerto  y  conquistado  la  muerte. Ahora  estaban  al servicio  de  un  Señor Cuya autoridad en el Cielo y en la Tierra era indiscutible.
2.- Les dio una comisión. Los envió a hacer al mundo entero Su discípulo. Se ha sugerido, y se puede discutir  hasta la  saciedad,  que la  mención del bautismo puede que se  haya  elaborado posteriormente. El hecho indiscutible es que la comisión de Jesús es ganar a toda la humanidad para Él.
3.- Les promet una presencia. Tiene que haber sido una cosa alucinante para aquellos once humildes  galileos  el  que  Jesús  los  mandara  a  la  conquista  del  mundo.  Aunque  lo  estaban escuchando, tiene que haberles  fallado el corazón. Pero tan pronto como se les dio la orden, la promesa se hizo realidad. Fueron enviados y  nosotros lo mismo, a la más grande tarea de la Historia; pero con ellos estaba la más grande Presencia del universo.

lunes, 26 de noviembre de 2012

ACTITUD DE CIERVO


Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Filipenses 2: 5-8


Con frecuencia la gente excusa su egoísmo, orgullo o maldad, reclamando sus «derechos». Piensan: «Puedo hacer trampa en este examen, después de todo merezco pasar de grado» o «Puedo gastar todo este dinero, para eso trabajo», o «Puedo abortar, tengo derecho a controlar mi propio cuerpo». Pero como creyentes debemos tener una actitud diferente, que nos permita poner a un lado nuestros derechos por el bien de los demás, a fin de servirles. Si decimos que seguimos a Cristo, también debemos decir que queremos vivir como Él vivió. Debemos desarrollar su actitud humilde, aunque no recibamos reconocimiento por nuestro esfuerzo. ¿Se aferra usted a sus derechos en forma egoísta o está dispuesto a servir?


viernes, 23 de noviembre de 2012

UN MISMO SENTIR



Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.
Filipenses 3: 15-16


Algunas veces tratar de vivir una perfecta vida cristiana puede ser tan dificultoso que nos puede agotar y desanimar. Podemos sentirnos tan lejos de lo perfecto, que nunca agradaremos a Dios con nuestras vidas. Pablo usó el término perfecto (3.12), para significar maduro o completo, no intachable en cada detalle. Aquellos que son maduros deberían perseverar en el poder del Espíritu Santo, sabiendo que Cristo revelará y llenará cualquier discrepancia entre lo que somos y lo que deberíamos ser. Esta provisión de Cristo no es una excusa para una devoción pobre, pero provee alivio y confianza para aquellos que se sienten apremiados.

martes, 20 de noviembre de 2012

EXPERIMENTEMOS LA UNIDAD



Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
Filipenses 2: 1-4


Muchas personas, incluso cristianos, viven solo para dar una buena impresión a los demás o para satisfacerse a sí mismas. Pero la «contienda o vanagloria» trae discordias. Pablo, sin embargo, enfatiza la unidad espiritual, pidiendo a los filipenses amarse unos a otros y trabajar juntos con un corazón y un propósito. Cuando trabajamos juntos, soportando los problemas de otros como si fueran nuestros, demostramos el ejemplo de Cristo que pone primero a los demás y experimentamos la unidad. No se concentre en dejar una buena impresión o en satisfacerse a sí mismo de modo que afecte su relación con otros en la familia de Dios.

domingo, 18 de noviembre de 2012

BUSCA LO ETERNO



...conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte. Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia
Filipenses 1: 20-21


Para los que no creen en Dios, la vida en la tierra es todo lo que hay, por lo tanto es natural para ellos empeñarse en los valores mundanos: dinero, popularidad, poder, placer y prestigio. Para Pablo, sin embargo, la vida significa desarrollar valores eternos y hablar a otros acerca de Cristo, que es el único que puede ayudarnos a ver la vida desde una perspectiva eterna. Lo máximo en la vida de Pablo era hablar con denuedo en favor de Cristo y ser semejante a Él. Por eso Pablo pudo decir con total confianza que morir sería mejor que vivir, porque al morir se libraría de las inquietudes del mundo y vería a Cristo cara a cara (1 Juan 3.2, 3). Si usted no está listo para morir, tampoco lo está para vivir. Asegúrese de su destino eterno, y será libre para servir, entregado a lo que realmente vale, sin temor a la muerte.

viernes, 16 de noviembre de 2012

ERES OBRA DE DIOS


...estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo...
Filipenses 1: 6


¿Ha sentido alguna vez que no hay progreso en su vida espiritual? ¡Cuando Dios inicia un proyecto, lo termina! Como en el caso de los filipenses, Dios obrará en usted y le ayudará a crecer en gracia hasta que complete el trabajo en su vida. Cuando esté desanimado, recuerde que Dios no lo abandonará. Él promete terminar la obra que ha comenzado en usted. Cuando se sienta incompleto o afligido por sus faltas, recuerde las promesas y provisiones de Dios. No permita que su condición actual le robe el gozo de conocer a Cristo o le impida crecer más cerca de Él.

sábado, 10 de noviembre de 2012

UNIDOS, UNIDOS



¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
Habitar los hermanos juntos en armonía!
Salmo 133: 1



David declaró que la armonía es deliciosa y buena. Es lamentable, pero la armonía no predomina en las iglesias como debería. Las personas están en desacuerdo y causan división por asuntos sin importancia. Algunos parecen deleitarse en provocar tensiones al desacreditar a otros. La armonía es importante porque: 1.-Hace que la iglesia sea un ejemplo positivo ante el mundo y ayuda a atraer a otros;
2.-Nos ayuda a cooperar como un cuerpo de creyentes según el propósito de Dios, dándonos un anticipo del cielo;
3.-Renueva y revitaliza los ministerios para que haya menos tensión que mine nuestra energía.
Vivir en armonía no significa que debamos estar de acuerdo en todo; habrá tantas opiniones como notas en un acorde musical. Pero estamos de acuerdo en nuestro propósito en la vida: trabajar juntos para Dios. Nuestra expresión externa de unidad debe revelar nuestra unidad interna de propósito.

jueves, 8 de noviembre de 2012

ESPERANZA SOBRE ESPERANZA



Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
Salmo 126: 5-6


La capacidad de Dios para restaurar la vida va más allá de nuestro entendimiento. Los huesos rotos sanan. Aun la angustia no es una condición permanente. Aun nuestras lágrimas pueden ser semillas que produzcan una cosecha de gozo debido a que Dios puede sacar algo bueno de una tragedia. Cuando la tristeza lo abrume, sepa que sus momentos de angustia terminarán pronto y que una vez más encontrará el gozo. Debemos tener paciencia cuando esperamos. ¡Ya viene la gran cosecha de alegría de Dios!

domingo, 4 de noviembre de 2012

CALLAD, CALLAD


Yo dije: Atenderé a mis caminos,
Para no pecar con mi lengua;
Guardaré mi boca con freno,
En tanto que el impío esté delante de mí.
Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno;
Y se agravó mi dolor.
Salmo 39: 1-2



David determinó guardar su lengua para no pecar, así que decidió no quejarse ante otros de cómo Dios lo trataba. Sin dudas, David tenía razones para quejarse. Era el rey ungido de Israel, pero tuvo que esperar muchos años antes de asumir el trono. Luego uno de sus hijos trató de matarlo para ser rey en su lugar. Pero David decidió no quejarse de sus problemas con los demás, sino que llevó sus quejas directamente a Dios. Todos nos quejamos del trabajo, del dinero o de las situaciones en la vida, pero quejarnos ante otras personas puede hacerlas pensar que Dios quizás no tenga control sobre nosotros. También pudiera parecer como si culpáramos a Dios de nuestros problemas. En cambio, al igual que David, debemos llevar nuestros problemas directamente a Dios.

viernes, 2 de noviembre de 2012

CORAZON DADIVOSO


Joven fui, y he envejecido,
Y no he visto justo desamparado,
Ni su descendencia que mendigue pan.
Salmo 37: 25


Puesto que niños mueren de hambre hoy, como en los días de David, ¿qué quiso decir él con estas palabras? Los hijos de los justos no tendrán hambre porque otros creyentes los ayudarán en sus momentos de necesidad. En los días de David, Israel obedeció las leyes de Dios que establecían que se debía tratar a los pobres con justicia y misericordia. Mientras Israel fue obediente, hubo suficiente comida para todos. Cuando Israel se olvidó de Dios, los ricos cuidaron de sí mismos y los pobres sufrieron (Amós 2.6, 7).
Cuando veamos a un hermano en Cristo sufriendo, podemos responder de tres maneras: 
1.-  Decir, como los amigos de Job, que el afligido se acarreó los males. 
2.-  Decir que es una prueba para ayudar al pobre a tener más paciencia y confianza en Dios. 
3.-  Podemos ayudar a la persona en necesidad. David hubiera aprobado solo la última opción. 
A pesar de que muchos gobiernos actuales tienen sus leyes para ayudar a los necesitados, esto no es excusa para olvidar al pobre y al necesitado que están a nuestro alcance.