Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado
Hechos 3 : 19-20
Cuando nos arrepentimos, Dios no solo promete limpiar nuestro pecado, sino también darnos un descanso espiritual. Al principio, el arrepentimiento parece doloroso porque es difícil renunciar a ciertos pecados. Pero Dios le dará un mejor camino. Como Oseas prometió: «Y conoceremos y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra» (Oseas 6.3). ¿Siente la necesidad de descanso para su alma?
viernes, 31 de enero de 2014
miércoles, 29 de enero de 2014
HABLEMOS DE CRISTO
Y teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón...
Hechos 3: 11ss
Pedro tenía una audiencia y aprovechó la oportunidad para hablar acerca de Jesús. Con claridad presentó su mensaje diciendo:
(1) quién es Jesús,
(2) cómo lo rechazaron,
(3) por qué el rechazo fue fatal, y
(4) qué necesitaban hacer para cambiar la situación.
Él les dijo que todavía tenían una oportunidad; Dios seguía ofreciéndoles la oportunidad de creer y aceptar a Jesús como Mesías y Señor. El despliegue de la misericordia y la gracia de Dios, como la sanidad del cojo, a menudo originan momentos de enseñanza. Ore para tener valor como Pedro y para ver estas oportunidades y hablar de Cristo.
Hechos 3: 11ss
Pedro tenía una audiencia y aprovechó la oportunidad para hablar acerca de Jesús. Con claridad presentó su mensaje diciendo:
(1) quién es Jesús,
(2) cómo lo rechazaron,
(3) por qué el rechazo fue fatal, y
(4) qué necesitaban hacer para cambiar la situación.
Él les dijo que todavía tenían una oportunidad; Dios seguía ofreciéndoles la oportunidad de creer y aceptar a Jesús como Mesías y Señor. El despliegue de la misericordia y la gracia de Dios, como la sanidad del cojo, a menudo originan momentos de enseñanza. Ore para tener valor como Pedro y para ver estas oportunidades y hablar de Cristo.
domingo, 12 de enero de 2014
PODER Y VIDA NUEVA
Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. 6Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
HECHOS 3: 5-6
El mendigo pedía dinero, pero Pedro le dio algo mucho mejor: la posibilidad de usar sus piernas. A menudo le pedimos a Dios que resuelva un pequeño problema, pero Él quiere darnos nueva vida y ayudarnos en todos nuestros problemas. Cuando le pedimos ayuda a Dios, Él puede decirnos «he conseguido aun algo mucho mejor para ti». Pídale a Dios lo que quiera, pero no se sorprenda cuando Él le dé lo que en verdad necesita.
HECHOS 3: 5-6
El mendigo pedía dinero, pero Pedro le dio algo mucho mejor: la posibilidad de usar sus piernas. A menudo le pedimos a Dios que resuelva un pequeño problema, pero Él quiere darnos nueva vida y ayudarnos en todos nuestros problemas. Cuando le pedimos ayuda a Dios, Él puede decirnos «he conseguido aun algo mucho mejor para ti». Pídale a Dios lo que quiera, pero no se sorprenda cuando Él le dé lo que en verdad necesita.
viernes, 10 de enero de 2014
UNIDOS
Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,
Hechos 2: 46
Una errónea concepción común acerca de los primeros cristianos (que eran judíos) fue el rechazo a la religión judía. Sin embargo, estos creyentes vieron el mensaje de Jesús y su resurrección como el cumplimiento de todo lo que sabían y creían del Antiguo Testamento. Los judíos creyentes al principio no se separaron del resto de su comunidad. Seguían asistiendo al templo y a las sinagogas para adorar y recibir instrucción de la Palabra de Dios. Pero su creencia en Jesús motivó gran fricción con los judíos que no creían que Jesús era el Mesías. Los judíos creyentes se vieron obligados a reunirse en hogares privados, para la comunión, oración y enseñanza acerca de Jesús. A finales del primer siglo, expulsaron a muchos de esos judíos creyentes de las sinagogas.
Hechos 2: 46
Una errónea concepción común acerca de los primeros cristianos (que eran judíos) fue el rechazo a la religión judía. Sin embargo, estos creyentes vieron el mensaje de Jesús y su resurrección como el cumplimiento de todo lo que sabían y creían del Antiguo Testamento. Los judíos creyentes al principio no se separaron del resto de su comunidad. Seguían asistiendo al templo y a las sinagogas para adorar y recibir instrucción de la Palabra de Dios. Pero su creencia en Jesús motivó gran fricción con los judíos que no creían que Jesús era el Mesías. Los judíos creyentes se vieron obligados a reunirse en hogares privados, para la comunión, oración y enseñanza acerca de Jesús. A finales del primer siglo, expulsaron a muchos de esos judíos creyentes de las sinagogas.
sábado, 4 de enero de 2014
DIOS TE ESTA LLAMANDO
Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?
Hechos 2: 7-8
Al cristianismo no lo limita ninguna raza ni grupo de personas. Cristo ofrece salvación a todas las personas sin importar su nacionalidad. Los visitantes en Jerusalén se sorprendieron al escuchar a los apóstoles hablando en su idioma natal, pero no debieron haberlo hecho. Dios hace toda clase de milagros para esparcir el evangelio, usando muchos idiomas al llamar a las personas para que lleguen a ser sus seguidores. Sin importar raza, color, nacionalidad ni idioma, Dios le habla. ¿Lo escucha?
Hechos 2: 7-8
Al cristianismo no lo limita ninguna raza ni grupo de personas. Cristo ofrece salvación a todas las personas sin importar su nacionalidad. Los visitantes en Jerusalén se sorprendieron al escuchar a los apóstoles hablando en su idioma natal, pero no debieron haberlo hecho. Dios hace toda clase de milagros para esparcir el evangelio, usando muchos idiomas al llamar a las personas para que lleguen a ser sus seguidores. Sin importar raza, color, nacionalidad ni idioma, Dios le habla. ¿Lo escucha?
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