Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
Mateo 7. 7-8
¿Por qué Cristo incluye esta exhortación sobre la oración en este punto en el sermón? Debido a que es difícil para nosotros, en nuestro propio poder y sabiduría, obedecer los mandamientos que Él ha dado. «Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios», dice Santiago 1.5 haciendo eco de lo que Jesús dice aquí. El creyente que procura obedecer la Palabra de Dios debe pedir constantemente fuerza, buscar sabiduría y llamar a la puerta de Dios pidiendo la provisión de la gracia que necesita. Note que Cristo basa la oración en la paternidad de Dios (vv. 9–11). Como hijo de Dios, podemos esperar que Dios nos cuidará y proveerá para nuestras necesidades.

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