viernes, 17 de agosto de 2012

LA CULPABILIDAD DE LA HUMANIDAD



Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.
Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;...
Romanos 1: 26ss




«Dijo el necio en su corazón: No hay Dios» (Sal 14.1).
Es triste ver los trágicos resultados de esta decadencia. Los evolucionistas quieren hacernos creer que los seres humanos hemos «evolucionado» desde formas primitivas, ignorantes y como bestias, a la criatura maravillosa que somos hoy. Pablo dice precisamente lo opuesto: el hombre empezó como la más superior de las criaturas de Dios, pero ¡él mismo se hizo bestia! Nótese los tres juicios de Dios:

Dios los entregó a la inmundicia e idolatría, vv. 24–25.
Dios los entregó a pasiones vergonzosas, vv. 26–27.
Dios los entregó a una mente reprobada, vv. 28ss.

¡Dios los abandonó! Esta es la revelación de la ira de Dios (v. 18). Los pecados que se mencionan aquí son demasiado viles para definir o hablar de ellos, sin embargo, hoy en día se practican alrededor del mundo con la aprobación de la sociedad. La gente sabe que el pecado será juzgado, no obstante, se deleitan en él de todas maneras. Si no fuera por el evangelio de Cristo, estaríamos nosotros mismos en esa esclavitud del pecado. «Gracias a Dios por su don inefable» (2 Co 9.15).

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