Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.
Marcos 14: 24
La muerte de Jesús por nosotros en la cruz selló un nuevo pacto entre Dios y la humanidad. El antiguo pacto comprendía perdón de pecados a través de la sangre de un animal sacrificado (Éxodo 24.6–8). Pero, en lugar del cordero sin defecto que se ponía en el altar, Jesús el Cordero de Dios se ofreció en sacrificio para perdonar los pecados de una vez y para siempre. Jesús fue el sacrificio final por los pecados y su sangre selló el nuevo pacto entre Dios y nosotros. Ahora, todos podemos acercarnos a Dios mediante Jesús, con la más absoluta confianza de que Él nos oirá y nos salvará de nuestros pecados.Si él le está esperando.

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