martes, 11 de octubre de 2011

FIDELIDAD UNICA


El gran amor del señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota.

Cada mañana se renuevan sus bondades;

Muy grande es su fidelidad”(NVI)

Lamentaciones 3:22 y 23

Cada día es un regalo del Señor para nuestras vidas. Y en ese día nos provee de todo lo necesario para vivir: nos da salud, nos entrega el amor y apoyo de una familia y nos permite presentarnos ante su presencia en el instante que le necesitemos, sin ponernos horario ni restricciones.

Su misericordia es sin medida, pero nosotros debemos buscarle, pedir por nuestros hijos, que son enfrentados cada día con la inmoralidad reinante en el mundo y con tantos peligros de los que solo Dios les puede librar, rogar por nuestros esposos y entregarle a Nuestro Señor el tiempo que El merece para adorarle.

Una persona temerosa de Dios, que trata de agradarle, puede evitar muchos problemas en su vida cotidiana viviendo según las enseñanzas bíblicas. Como Hijos de Dios y buenos ciudadanos, debemos atesorar las enseñanzas que nuestro Señor ha dejado en su palabra, y obedeciendo el mandato de Proverbios 22:6 enseñemos a nuestros hijos los valores emanados de ella, para que puedan crecer espiritualmente y prepararlos para el día malo, con suficiente provisión divina que los sostenga y les permita continuar confiando en la misericordia de nuestro Padre.

Cada día es un nuevo comienzo, deja a un lado el pasado, la derrota los temores del ayer, declara cada día sus misericordias y glorifícale, porque el es bueno.

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