jueves, 13 de octubre de 2011

¿Marta o María? ¿Quién tiene la razón?



Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

Lucas 10: 41 y 42

Cito un párrafo de Richard Foster, que nos da un poco de claridad con respecto a este problema:

«Dentro de nuestro ser existe un verdadero comité de personas. Está la tímida, la valiente, la administradora, la que es padre, la religiosa, la reflexiva y la activa. Y cada una de estas personas resulta ser obstinadamente individualista. No admite posibilidad de negociación o acuerdo. Cada una lucha desesperadamente por defender sus propios intereses. Si se toma la decisión de disfrutar de un momento de quietud en compañía de Chopin, la administradora y la responsable protestan airadamente por la pérdida de tiempo. La activa da a conocer su impaciencia y frustración, mientras que la religiosa nos recuerda las oportunidades de evangelizar o de estudiar la Palabra que se nos escapan…»

Si imito a Marta, lo mas seguro es que en muchas ocasiones deje a Dios al otro lado de la puerta, porque siempre hay cosas urgentes que atender, y si imito María, hare que Cristo sea el centro de toda actividad en que me vea involucrada, dejando de lado cosas importantes en mi desarrollo como ciudadana de este mundo.

Pero para ser sabias en este aspecto, no tenemos que dejar de lado lo que estamos haciendo para atender a Cristo, sino, más bien, permitirle que participe en todo lo que hacemos. De esta manera, en lo que sea que hagamos, nuestra alma y espíritu estarán conectados siempre con el Dios de nuestra salvación.

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