
Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo
MATEO 4: 1
Las tentaciones de Satanás se enfocan en tres cosas:
(1) deseos físicos,
(2) posesiones y poder, y
(3) orgullo .
Pero Jesús no cedió. Hebreos 4.15, 16 dice que Jesús fue tentado como nosotros lo somos, pero que Él no cedió ni una vez y no pecó. Él sabe por experiencia propia lo que estamos experimentando. Él desea y tiene todo poder para ayudarnos en nuestras dificultades. Cuando sea tentado, vuélvase a Él en busca de fortaleza.
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