Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado
El gran deseo de Jesús era que sus discípulos llegasen a ser uno. Quería que se uniesen para ser un poderoso testimonio de la realidad del amor de Dios. ¿Ayuda a la unidad del cuerpo de Cristo que es la Iglesia? Usted puede orar por otros cristianos, evitar el chisme, edificar a otros, trabajar juntos en humildad, dar de su tiempo y dinero, exaltar a Cristo y rehusar desviarse con discusiones sobre asuntos que provoquen división.

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