viernes, 29 de noviembre de 2013

José de Arimatea y Nicodemo eran seguidores de Jesús a escondidas. Temían darse a conocer por la posición que ocupaban en la comunidad judía. José era un líder y miembro de honor del Sanedrín. Nicodemo, también era un miembro del concilio, fue a Jesús de noche (3.1) y más tarde intentó defenderlo delante de otros líderes religiosos (7.50–52). Sin embargo, arriesgaron su reputación para dar sepultura a Jesús. ¿Es usted un creyente a escondidas? ¿Se oculta de sus amigos y compañeros de trabajo? Este es el momento de salir de su encierro y proclamar su fe. Barton, Dr. Bruce B., Editore, Biblia del Diario Vivir, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1996.

 Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiese llevarse el cuerpo de Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces vino, y se llevó el cuerpo de Jesús. También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.





José de Arimatea y Nicodemo eran seguidores de Jesús a escondidas. Temían darse a conocer por la posición que ocupaban en la comunidad judía. José era un líder y miembro de honor del Sanedrín. Nicodemo, también era un miembro del concilio, fue a Jesús de noche (3.1) y más tarde intentó defenderlo delante de otros líderes religiosos (7.50–52). Sin embargo, arriesgaron su reputación para dar sepultura a Jesús. ¿Es usted un creyente a escondidas? ¿Se oculta de sus amigos y compañeros de trabajo? Este es el momento de salir de su encierro y proclamar su fe.

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