viernes, 27 de septiembre de 2013

APEGADOS A LA VID.

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
Juan 15: 5-8



 Permanecer en Cristo significa:
1.- creer que Él es el Hijo de Dios (1 Juan 4.15),
2.- recibirlo como Señor y Salvador (Juan 1.12),
3.- hacer lo que Dios dice (1 Juan 3.24),
4.- seguir creyendo en el evangelio (1 Juan 2.24), y
5 relacionarse en amor con la comunidad de creyentes (Juan 15.12).
Muchos tratan de ser personas buenas y sinceras que hacen lo que es debido. Pero Jesús dice que la única manera de llevar una vida buena de veras es permanecer cerca de Él, como un pámpano unido a la vid. Separados de Cristo, nuestros esfuerzos no llevan fruto. ¿Recibe usted el alimento y la vida que ofrece Cristo, la vid? Si no los recibe, se está perdiendo algo extraordinario que da el Señor.

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