miércoles, 6 de febrero de 2013
TRABAJO Y DESCANSO
Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,
Y que comáis pan de dolores;
Pues que a su amado dará Dios el sueño.
Salmo 127: 2
Dios no está en contra de los esfuerzos humanos. El arduo trabajo honra a Dios (Proverbios 31.10–29). Pero trabajar sin descanso u olvidar a la familia puede ser un disfraz para la incapacidad de confiar en que Dios suplirá nuestras necesidades. Todos necesitamos un descanso adecuado y momentos para refrescarnos espiritualmente. Por otro lado, este versículo no es una disculpa para ser flojos (Proverbios 18.9). Tenga cuidado en mantener el balance: trabaje arduamente mientras confía en Dios y también descanse confiando en Él.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario