miércoles, 9 de enero de 2013
VERDADERA SATISFACCION
Hambrientos y sedientos,
Su alma desfallecía en ellos. Entonces clamaron a Jehová en su angustia,
Y los libró de sus aflicciones.
Salmo 107: 5ss
Perdidos, hambrientos, sedientos, exhaustos, esos errantes que tipifican a los israelitas del exilio. Pero también simbolizan a cualquiera que no ha encontrado la satisfacción que proviene de conocer a Dios. Cualquiera al reconocer que está perdido, puede recibir el ofrecimiento de Jesús y satisfacer sus necesidades.
Jesús es el camino (Juan 14.6), el pan de Dios que descendió del cielo (Juan 6.33, 35), el agua viva (Juan 4.10–14) y el que nos da descanso (Mateo 11.28–30). ¿Ha recibido usted todo esto?
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