miércoles, 30 de enero de 2013

VERDADERA RIQUEZA




Inclina mi corazón a tus testimonios,
Y no a la avaricia.
Salmo 119: 36



En nuestro mundo actual, la gente muy a menudo codicia las ganancias económicas. El dinero representa poder, influencia y éxito. Para muchos el dinero es un dios. No piensan demasiado en otra cosa. En verdad, puede comprar ciertas comodidades y ofrecer alguna seguridad. El dinero se ha vuelto tan importante para algunos, que harían casi cualquier cosa para obtenerlo. Pero mucho más valiosa que la riqueza es la obediencia a Dios, debido a que es más un tesoro celestial que uno terrenal (Lucas 12.33). Debemos hacer lo que Dios quiere a pesar de las implicaciones financieras. Haga suya la oración del salmista, pídale a Dios que lo ayude a preferir la obediencia antes que el dinero, a la larga será para su propio beneficio.

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