jueves, 6 de junio de 2013

CRISTO EL SALVADOR


El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Juan 1: 29



Cada mañana y tarde, se sacrificaba un cordero en el templo por los pecados del pueblo (Éxodo 29.38–42). Isaías 53.7 profetizó que el Mesías, el Siervo de Dios, sería ofrecido como un cordero. Para pagar la culpa por el pecado, tenía que entregarse una vida; y Dios quiso darse a sí mismo en sacrificio. Los pecados del mundo fueron quitados cuando Jesús murió como el sacrificio perfecto. De esta manera se perdonan nuestros pecados (1 Corintios 5.7). «Pecado del mundo» significa el pecado de todos, el de cada individuo. Jesús pagó el precio de nuestro pecado con la muerte. Usted puede recibir perdón al confesarle su pecado y pedirle su perdón.

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