lunes, 29 de agosto de 2011

FIDELIDAD SIN FIN


No encubrí tu justicia dentro de mi corazón;
He publicado tu fidelidad y tu salvación;
No oculté tu misericordia y tu verdad en grande asamblea.
SALMO 40: 10

Cuando pensamos acerca de la fidelidad, nos viene a la mente un amigo o un cónyuge. Las personas que nos son fieles, nos aceptan y aman, aun cuando somos antipáticos. Las personas fieles cumplen sus promesas, sean estas de apoyo o promesas hechas en nuestros votos matrimoniales. La fidelidad de Dios es como la fidelidad humana, pero perfecta. Su amor es absoluto y sus promesas irrevocables. Él nos ama a pesar de nuestra constante inclinación hacia el pecado. Cumple las promesas que nos hizo aun cuando rompamos las promesas que le hicimos a Él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario