domingo, 15 de abril de 2012

DERRIBANDO BARRERAS, EN CRISTO

Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Gálatas 3: 28


Es nuestra inclinación natural sentirnos incómodos cuando estamos en medio de personas que son diferentes a nosotros y acercarnos a aquellos con los que tenemos alguna semejanza. Pero cuando permitimos que nuestras diferencias nos separen de otros creyentes, contradecimos enseñanzas bíblicas claras. Propóngase buscar y apreciar a gente que no se asemeja a usted ni a sus amigos. Hallará que hay muchas cosas en común.

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